<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379</id><updated>2012-01-28T21:12:56.804+02:00</updated><category term='Vietnam'/><category term='Tailandia'/><category term='México'/><category term='Camboya'/><category term='Tanzania'/><category term='India'/><category term='Marruecos'/><category term='Egipto'/><category term='Siria'/><category term='Etiopía'/><title type='text'>Postales</title><subtitle type='html'>Geografías y otros océanos</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>35</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-8864893459312344292</id><published>2011-12-17T22:45:00.002+02:00</published><updated>2011-12-28T16:50:37.020+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vietnam'/><title type='text'>Saigón</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-21SCOcKe-Cg/Tu0Aq0Ftw8I/AAAAAAAAAYI/7OX1zwqNTqw/s1600/IMG_4195.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-21SCOcKe-Cg/Tu0Aq0Ftw8I/AAAAAAAAAYI/7OX1zwqNTqw/s320/IMG_4195.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Hoy en día la ciudad se llama Ho Chi Minh, un último honor al comandandate de las guerrillas que reconquistaron al país y expulsaron finalmente a los ejércitos norteamericanos después de quince años de guerra. Pero Saigón, su antiguo nombre, sigue aferrado a la memoria de la gente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Saigón…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Una palabra mágica&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Saigón…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Tan sólo pronunciarla hace pensar en traficantes de opio, en guerras mercenarias, en oscuros burdeles donde prostitutas impúberes afrontan el tedio de cada noche con ojos alargados y tristes. Durante más de un siglo ha sido el más grande puerto comercial del sudeste asiático y el principal motor de la economía vietnamita, una de las más dinámicas del continente. Capital de los territorios franceses de Indochina, Saigón ha vivido el esplendor y la decadencia de toda urbe de espíritu desenfadado y libertino. Fiel a su consigna portuaria, Saigón es todas las ciudades y es ninguna. Exhibe un frenesí desbordado, una vitalidad que a primera vista pareciera excesiva, pero que en realidad esconde una voluntad de olvido, el deseo de perderse a sí misma a fuerza de encontrarse en los espejos de otros.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-epbjtX82DE0/Tu0C7SniKtI/AAAAAAAAAYU/uqcJYibYLZw/s1600/vietnamesebikes.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-epbjtX82DE0/Tu0C7SniKtI/AAAAAAAAAYU/uqcJYibYLZw/s320/vietnamesebikes.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Después de un viaje de media hora por las calles de la ciudad, las motos que han oficiado como taxis desde la estación de autobuses se detienen de repente. Acabamos de tener una idea del tráfico demencial que la sacude, esa jauría de motocicletas que rugen en todas las direcciones posibles desafiando las más elementales leyes de la lógica.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Estamos en el centro, me dice el chofer cuando le devuelvo el casco. Pagamos lo convenido, tomamos nuestras maletas y nos vamos a buscar un lugar donde dormir. El precio de los hoteles excede el de nuestro presupuesto. Un hombre se nos acerca y nos dice en voz baja que podemos encontrar una mejor oferta en una casa de familia. Accedemos y nos dejamos conducir hasta un barrio modesto de callejuelas irregulares en donde la gente vive con las puertas abiertas, ajenos a cualquier voluntad de intimidad. Una madre baña a un niño en una pequeña palangana, otra mujer cocina la cena, un grupo de hombres juega cartas en el piso. La gente pasa caminando o en bicicleta por entre improvisados puestos de comida y tiendas pobremente surtidas. El piso es de cemento y aún está húmedo por la lluvia reciente. Huele a pescado, a frituras, a menta. Hace calor. Los niños juegan en la calle mientras los ancianos ven pasar la tarde desde sus mecedoras. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-FqiNEBuq5dQ/Tu0IhC5AXiI/AAAAAAAAAYg/rUMZzkQz3eM/s1600/AncianaSaig%25C3%25B3n.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-FqiNEBuq5dQ/Tu0IhC5AXiI/AAAAAAAAAYg/rUMZzkQz3eM/s320/AncianaSaig%25C3%25B3n.jpg" width="228" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Llegamos a la casa. El hombre discute con una mujer en vietnamita. Ella nos mira de pies a cabeza, luego nos invita a pasar. Nos quitamos los zapatos y tenemos que agacharnos un poco para entrar. El interior es estrecho y está lleno de muebles y enseres. Un perrito nos ladra desde el regazo de un niño que ve televisión y no se molesta en mirarnos. Atravesamos una diminuta cocina antes de subir por las escaleras, cuatro pisos, hasta la terraza donde está la habitación. Desde allí puede verse gran parte de la ciudad: las calles siempre atestadas, la ropa colgando en los balcones, la incesante voz de los televisores. Pero desde allí toda esa algarabía es ajena. La mirada se extiende hasta donde el mar se hace infinito; Cerca de aquí, el caudaloso aliento del Mekong se derrama sobre el Mar de China, desde siempre. El viento moldea las nubes con la gracia extravagante de los atardeceres. Decidimos quedarnos.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Es sin duda una ciudad cifrada por la memoria literaria. Porque decir Saigón es decir también El amante o El americano impasible. Pero la ciudad que describen y pueblan los personajes de Marguerite Duras y Graham Green es muy distinta a la que hoy nos recibe. La urbe de hoy es caótica, febril, insaciable. Una ciudad que muestra sin pudor sus cicatrices de guerra, que las exhibe casi con orgullo. Francia y Estados Unidos, cada uno en su momento, invadieron Vietnam y sometieron a su pueblo a condiciones de vida infrahumanas. Sus acciones cobraron la vida de cientos de miles de personas y dejaron secuelas que hasta hoy continúan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-tD8jF2fX2vA/Tu0KBPLVq0I/AAAAAAAAAYs/wTOok3NB3so/s1600/IMG_5710.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-tD8jF2fX2vA/Tu0KBPLVq0I/AAAAAAAAAYs/wTOok3NB3so/s320/IMG_5710.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El surco de sangre y dolor que trajo el hombre blanco aún marca el semblante de los vietnamitas. Es un pueblo seco, endurecido por los avatares de su historia reciente. Rara vez ríen y cuando lo hacen parecen reprocharse a sí mismos tanta ligereza. No hay ternura en sus ojos. Hay, franqueza y fuerza y dolor.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-8864893459312344292?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/8864893459312344292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=8864893459312344292' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8864893459312344292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8864893459312344292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/12/saigon.html' title='Saigón'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-21SCOcKe-Cg/Tu0Aq0Ftw8I/AAAAAAAAAYI/7OX1zwqNTqw/s72-c/IMG_4195.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-6704666634807775448</id><published>2011-10-21T00:16:00.022+02:00</published><updated>2011-10-22T20:09:42.769+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tanzania'/><title type='text'>Serengeti</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-yIfPAv_wFKU/TqChvCyj4nI/AAAAAAAAAS8/MuqjtjPSBwg/s1600/2008_0620SAFARI0194.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-yIfPAv_wFKU/TqChvCyj4nI/AAAAAAAAAS8/MuqjtjPSBwg/s320/2008_0620SAFARI0194.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;El Serengeti es una vasta y árida planicie, salpicada de acacias y arbustos ocasionales, que se extiende como un tapiz desde el norte de Tanzania hasta el sur de Kenia. Catalogado como el más grande hábitat para la vida salvaje en el mundo, en sus más de 30.000 kilómetros cuadrados vive una enorme variedad de animales: elefantes, jirafas, ñus, cebras, hipopótamos, cocodrilos, monos, gacelas, rinocerontes, leones, chitas, búfalos, jabalíes, avestruces, hienas, flamencos y leopardos, entre otros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-dGgOnnttbEo/TqCjsZsk20I/AAAAAAAAATI/MpB6Y0YDysw/s1600/DSCF0094.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-dGgOnnttbEo/TqCjsZsk20I/AAAAAAAAATI/MpB6Y0YDysw/s320/DSCF0094.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;En la lengua maasai, Serengeti significa lugar infinito y no es difícil entender por qué. Desde las altas laderas del cráter Ngorongoro, observamos como las planicies llegan hasta donde alcanza la mirada. En ningún lugar he visto atardeceres similares. Soles enormes, rojos e incandescentes se adueñan por horas del paisaje. Regalan esa luz taciturna del ocaso y todo lo impregnan de un aura cetrina. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-cVzGKwqQfmU/TqCkPQ_6VrI/AAAAAAAAATQ/aDxRifz2I3I/s1600/IMG_0054.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-cVzGKwqQfmU/TqCkPQ_6VrI/AAAAAAAAATQ/aDxRifz2I3I/s320/IMG_0054.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;Los &lt;i&gt;Maasai&lt;/i&gt;, habitantes de estos desolados parajes, son gente de una belleza singular. Altos, delgados, fuertes, suelen vestir una &lt;i&gt;shuka&lt;/i&gt;, o toga de colores vivos y se les ve caminar a menudo solitarios, aferrados a un báculo, sin más compañía que el viento y el silencio. A pesar de los esfuerzos de los gobiernos por sedentarizarlos, la mayoría continúa llevando una vida nómada. Son pastores y el ganado es parte fundamental, no solo de su dieta, sino también de su mitología. Monoteístas, hijos elegidos del dios supremo &lt;i&gt;Enkai&lt;/i&gt;, recibieron de éste el regalo del ganado y su usufructo desde el principio de los tiempos. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-0J3k-82GvQI/TqCkk-LSOyI/AAAAAAAAATY/uLu2MOAu3YM/s1600/IMG_0050.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-0J3k-82GvQI/TqCkk-LSOyI/AAAAAAAAATY/uLu2MOAu3YM/s320/IMG_0050.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;Estamos en el valle del Rif, una inmensa fractura geológica que se extiende desde Jordania hasta Mozambique produciendo paisajes que reinventan el significado de la palabra asombro. Bajamos por la ladera de la montaña en un jeep &amp;nbsp;y de repente, de la nada, estamos rodeados de niños. Todos visten de colores vivos, llevan la cabeza rasurada y algunos de ellos cargan pequeños cabritos. Quieren que les tomemos fotos a cambio de dinero. Las precarias condiciones de vida y el constante flujo de turistas los han acostumbrado a ello. Nos invitan a su aldea y señalan un pequeño poblado de casas bajas cercado por bardas circulares hechas de ramas y chamizos secos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-82m1Buy11eA/TqCp5BoVHpI/AAAAAAAAAUI/YUhRViJ34_8/s1600/olduvai+gorge.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://2.bp.blogspot.com/-82m1Buy11eA/TqCp5BoVHpI/AAAAAAAAAUI/YUhRViJ34_8/s320/olduvai+gorge.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;Seguimos nuestro camino y una hora después llegamos a la garganta de Olvduvai. Desde un mirador cercano apreciamos la totalidad del valle que ha sido llamado la cuna de la humanidad, pues allí los paleontólogos Louis y Marie Leakey descubrieron los fósiles más antiguos del &lt;i&gt;homo habilis&lt;/i&gt;, que datan de aproximadamente 2 millones de años. ¿Cuántos secretos permanecen aún ocultos en este valle en el que durante milenios habitaron nuestros más lejanos ancestros? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-af421DBmEc4/TqClr2GEE9I/AAAAAAAAATk/1IgYtIA-eQ8/s1600/%25C3%25B1us.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-af421DBmEc4/TqClr2GEE9I/AAAAAAAAATk/1IgYtIA-eQ8/s320/%25C3%25B1us.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;A media tarde entramos finalmente en el parque natural del Serengeti. Dos chitas nos dan la bienvenida bostezando adormiladas a la sombra de un árbol. Nos sorprende la cantidad de ñus y de cebras que vemos a lado y lado del camino. No es gratuito. Están preparándose para la gigantesca migración que, cada año, entre los meses de enero y marzo, deben hacer de sur a norte, en busca de agua y mejores tierras. Lejos de allí, en cercanías al río Mara, jaurías de leones y cocodrilos los esperan ansiosos. Muchos de ellos morirán cruzando el río, ahogados o devorados por las fieras. Pero ya habrá tiempo para pensar en eso. Por ahora se les ve rumiar tranquilos, mirándonos con ojos cansados y exentos de sorpresa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6HNK-AjzehU/TqCnH5H_-pI/AAAAAAAAATw/ItzELKmcKXg/s1600/le%25C3%25B3n.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-6HNK-AjzehU/TqCnH5H_-pI/AAAAAAAAATw/ItzELKmcKXg/s320/le%25C3%25B3n.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;Más allá encontramos un grupo singular. Tres leonas hembras y un macho caminan lentamente a través de los altos pastizales. Nuestro guía lleva toda una vida observando a estos animales y sabe que algo está por suceder. Apaga el motor del carro y nos ordena guardar silencio. El macho pasa al lado de nosotros y un poco más adelante se echa sobre el pasto, mientras las hembras se dividen y se pierden entre la hierba. Cerca de allí, unas gacelas pastan desapercibidas. Las leonas se mueven con sumo sigilo, se detienen, observan. No hay prisa. Desde la capota del carro, aferrados a nuestros binóculos, aguardamos lo inevitable. Entonces, un ruido súbito nos sorprende. Sólo alcanzamos a ver a las gacelas huyendo, el salto rapaz de una leona, el zarpazo fugaz de otra. La cacería ha concluido. Las hembras llevarán la presa al macho para que éste escoja la mejor parte de la carne. Ellas comerán luego. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-W02iPMeDhaM/TqCovCd8BuI/AAAAAAAAAT8/LZf_ysuKgzM/s1600/2008_0623RICARDO0020.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-W02iPMeDhaM/TqCovCd8BuI/AAAAAAAAAT8/LZf_ysuKgzM/s320/2008_0623RICARDO0020.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size: 12pt;"&gt;Atardece. Un viento tibio trae el aroma de la hierba seca. A lo lejos, el sol parece querer abarcar al cielo. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-6704666634807775448?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/6704666634807775448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=6704666634807775448' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6704666634807775448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6704666634807775448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/10/serengeti.html' title='Serengeti'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-yIfPAv_wFKU/TqChvCyj4nI/AAAAAAAAAS8/MuqjtjPSBwg/s72-c/2008_0620SAFARI0194.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-5927742669386649936</id><published>2011-09-07T01:09:00.011+02:00</published><updated>2011-10-27T05:18:03.572+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vietnam'/><title type='text'>Delta del Mekong</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-lNm7XUCq7Qw/Tmap3y1jy3I/AAAAAAAAASY/g7yrG067unQ/s1600/IMG_4018.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-lNm7XUCq7Qw/Tmap3y1jy3I/AAAAAAAAASY/g7yrG067unQ/s320/IMG_4018.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El Mekong es uno de los ríos más vastos de Asia. Buscando siempre el mar, se desgaja desde las frías estepas tibetanas, serpenteando a través de la difícil geografía de la Península Indochina. Es un río imponente, un caudal de aguas testarudas y hostiles, plagado de rápidos y cataratas que en muchos tramos hacen la navegación imposible. Pero en el Delta, toda esa fuerza contenida durante miles de kilómetros, revienta en una multitud de vertientes y canales en donde el agua se vuelve taciturna y dócil, un remanso en cuyas orillas se adivina la vida cotidiana de los habitantes de la región, en su mayoría pescadores y campesinos que se dejan arrastrar por pequeñas canoas o pasan sus tardes reparando las redes de pesca a la sombra de un árbol. Los niños se bañan desnudos en el río mientras las madres lavan la ropa o cocinan bajo sombreros cónicos que las resguardan del sol.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-HST2L9KiiLE/Tmaq2F3-MPI/AAAAAAAAASg/J443ucohwU0/s1600/IMG_4138.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-HST2L9KiiLE/Tmaq2F3-MPI/AAAAAAAAASg/J443ucohwU0/s320/IMG_4138.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Las casas, construidas sobre palafitos para soportar las constantes crecidas del río, suelen ser de madera y zinc. Un verde lúbrico inunda los espacios de las riveras en las que aún no se amontonan, una sobre otra, improvisadas viviendas. Dos o tres veces por semana, los comerciantes (en su mayoría mujeres), se reúnen en los mercados flotantes para intercambiar sus coloridas mercancías: rambutanes y lichis de sabor rojo y pelo encendido, enormes yacas de frutos dulzones y robustos, mangostinos de piel oscura, corazón blanco y el sabor más parecido al paraíso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Estamos en el pequeño pueblo de Chau Doc, en la parte más meridional de Vietnam, justo en medio del Delta del Mekong. Un ferry nos lleva hasta la isla de An Giang en donde vive una pequeña comunidad musulmana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-tNZOBxv3IPs/Tmarpo4K7NI/AAAAAAAAASo/wwc9OhoLtvc/s1600/IMG_4178.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-tNZOBxv3IPs/Tmarpo4K7NI/AAAAAAAAASo/wwc9OhoLtvc/s320/IMG_4178.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;En cuanto atracamos en el muelle, la algarabía de motos y bicicletas que esperaban en la plataforma reanuda su marcha. Tomamos las bicicletas y cruzamos el puente en medio del frenesí que se apodera de la aldea y que se disipa poco a poco, conforme la gente se pierde por entre callejuelas y caminos alternos. En abril de 1978, el Khmer Rouge penetró en territorio vietnamita y perpetró allí una cruenta masacre. Más de tres mil personas murieron ese día, entre mujeres, hombres y niños. Este hecho motivó la invasión de Kampuchea y el posterior control de toda la región por parte de fuerzas vietnamitas. Hoy en día, fuera de las calaveras que se amontonan en una pagoda, todo parece desmentir las atrocidades del pasado. La gente sonríe al vernos pasar, los campos de arroz se extienden en la distancia, el río pasa tranquilo bajo puentes de madera y coloridos templos en honor a la Diosa del Mar o a Ho Chi Minh. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-6XUROq9uMWM/TmasRn_jFFI/AAAAAAAAASs/t4tnIZ9E3Gw/s1600/IMG_4155.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-6XUROq9uMWM/TmasRn_jFFI/AAAAAAAAASs/t4tnIZ9E3Gw/s320/IMG_4155.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El Islam es una religión minoritaria en la Península Indochina. Quienes lo practican pertenecen a la etnia Cham y habitan fundamentalmente en Vietnam y Camboya. Al parecer, fueron comerciantes musulmanes quienes llevaron la fe de Mahoma hasta sus costas alrededor del siglo XII e.c. Nos es fácil encontrar la mezquita del pueblo, pues se trata de una gran estructura blanca con ornamentos verdes y un alto minarete. Algunos hombres vestidos de blanco y con sombreros musulmanes conversan animadamente a la entrada. Uno de ellos se acerca en cuanto nos ve y nos invita a entrar. Es el Imam y habla bien el inglés. Nos lleva a recorrer la mezquita mientras habla un poco de su comunidad. Los Cham son suníes, pero su aislamiento del resto de la comunidad islámica ha hecho que sus rituales se impregnen de creencias propias de otras religiones. Nos conduce al interior de la mezquita, en donde un anciano de turbante blanco y enormes lentes lee el Corán en silencio. A pesar de lo precarias de las condiciones de la aldea, el interior del templo es elegante. Altas columnas adornadas con pequeños baldocines verdes y blancos sostienen unas cúpulas traslucidas que iluminan la sala generosamente. Mosaicos de colores tapizan dos mihrabs centrales, así como las demás paredes del recinto. Fragmentos del Corán escritos en delicada caligrafía adornan la parte alta de la qibla. Las baldosas en el piso forman enrevesadas y coloridas figuras geométricas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-whyZBAQqLuw/Tmasw12dhDI/AAAAAAAAASw/4j0ec8sCUtk/s1600/IMG_4166.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-whyZBAQqLuw/Tmasw12dhDI/AAAAAAAAASw/4j0ec8sCUtk/s320/IMG_4166.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Salimos a un jardín lateral. El Imam explica que se trata de un cementerio. Conforme nos acercamos empezamos a ver las lápidas. Algunas de ellas están escritas en árabe, otras en la lengua propia de la aldea: el nombre del difunto, el nombre de su padre, la fecha del deceso. Una algarabía de niños apaga de repente las palabras del Imam. Vienen a clase, se disculpa un momento con una sonrisa. Los vemos correr cerca de las tumbas, persiguiéndose entre risas, ajenos a la muerte y eternos. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-5927742669386649936?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/5927742669386649936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=5927742669386649936' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5927742669386649936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5927742669386649936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/09/delta-del-mekong.html' title='Delta del Mekong'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-lNm7XUCq7Qw/Tmap3y1jy3I/AAAAAAAAASY/g7yrG067unQ/s72-c/IMG_4018.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-1298636918797332085</id><published>2011-06-24T03:20:00.001+02:00</published><updated>2011-10-27T05:23:58.994+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Etiopía'/><title type='text'>Lalibela</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-S_6zhK4g9NI/TgPlSvzDeNI/AAAAAAAAASA/DggOqgUiUdE/s1600/Lalibela.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-S_6zhK4g9NI/TgPlSvzDeNI/AAAAAAAAASA/DggOqgUiUdE/s320/Lalibela.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cuenta la leyenda que antes la ciudad se llamaba Roha, la capital de la dinastía Zagwe, un extenso reino enclavado en las montañas de Wollo, al norte de Etiopía. Allí nació un príncipe cuyo porte y belleza hicieron presagiar a los sabios un esplendido futuro. Su nombre era Lalibela y era uno de los hermanos menores del rey. Lalibela creció distinguiéndose entre todos por su buen juicio y prudencia. Un día su hermano, temeroso por el trono, mandó a sus lacayos a envenenarlo. El veneno, en lugar de matarlo, sumió al príncipe en un sueño profundo en donde al parecer habló con Dios y éste le reveló su futuro. Viviría exiliado por largos años en Jerusalén, luego de lo cual volvería triunfante a Roha y sería coronado como rey. Le ordenó que a su regreso erigiera iglesias en su honor y le explicó detalladamente de qué modo construirlas. Poco después, temiendo por su vida, Lalibela se vio obligado a abandonar el reino y viajó a Jerusalén, en donde vivió por más de veinte años. Tal y como le había sido profetizado, a su regreso a Etiopía fue coronado y poco después inició la construcción de las iglesias que Dios le había indicado: monumentales estructuras cavadas en piedra que, muchos aseguran, sólo con la ayuda de ángeles habría sido posible terminar. Desde entonces, la ciudad tomó el nombre de Lalibela y se convirtió en un lugar sagrado, una ciudad considerada por los fieles como una segunda Jerusalén en las montañas de África. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-z5mqZeMV2sc/TgPmBWL1woI/AAAAAAAAASE/PHHctjfdnPQ/s1600/IMG_9396.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-z5mqZeMV2sc/TgPmBWL1woI/AAAAAAAAASE/PHHctjfdnPQ/s320/IMG_9396.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El cristianismo etíope es ortodoxo y proviene del cristianismo copto egipcio, pero están formalmente escindidos desde 1959. A diferencia de su contraparte egipcia, el rito etíope tiene una profunda influencia del judaísmo, pues durante siglos, ambas religiones convivieron en las montañas al Noroeste del país. Hoy en día la mayoría de los falashas (judíos etíopes) emigraron a Israel, pero todavía es posible toparse con&amp;nbsp; pequeñas aldeas judías en las regiones de Gondar y Tigrai. Los nexos entre el cristianismo etíope y el judaísmo son evidentes. Siguen restricciones alimenticias similares, celebran tanto el sábado como el domingo y, al igual que en la sinagoga judía, toda iglesia etíope conserva en el sagrario un tabbot o copia del Arca de la Alianza, donde reposan las tablas de la ley. Los etíopes creen que el Arca de la Alianza original, después de mucho peregrinar, llegó hasta la antigua ciudad de Axum, siglos después de haber desaparecido del templo de Salomón en Jerusalén, y desde entonces se conserva en la iglesia de Nuestra Señora de Sión, custodiada por un monje viejo y casi ciego.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-G9lIqrwr3Qg/TgPf3m4S6wI/AAAAAAAAAR4/KsP4MIoD-KE/s1600/IMG_9450.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-G9lIqrwr3Qg/TgPf3m4S6wI/AAAAAAAAAR4/KsP4MIoD-KE/s320/IMG_9450.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las festividades de navidad, siguiendo el calendario copto, se celebran el siete de enero de cada año. Peregrinos de diversas partes del país inundan de repente la ciudad en una fervorosa algarabía. Magros ancianos que avanzan con dificultad, de templo en templo, cumpliendo un complicado ritual de cantos y genuflexiones. La mayoría viste de blanco, pero hay también quienes llevan largas túnicas de colores.&amp;nbsp; Los hombres usan turbantes y una frazada que les cubre el torso y parte de las piernas. Las mujeres también visten de blanco y suelen llevar un velo en la cabeza. Inundan las empinadas calles de la ciudad, cansados y con hambre, muchos de ellos llevan casi un mes caminando desde sus aldeas &amp;nbsp;con el único fin de venir a Lalibela antes de morir, para orar en estas antiguas iglesias de altas paredes que parecen sostener el cielo en su centro, para celebrar en esta sagrada ciudad el milenario ritual del nacimiento de Cristo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Llegamos a la que es considerada la iglesia tallada en piedra más grande del mundo, la Bet Medhane Alem. Adentro, el primer rellano está oscuro y se siente el vaho denso y pesado de los peregrinos, quitándose los zapatos y atropellándose por entrar. Poco a poco los ojos comienzan a acostumbrarse y la luz que emana del altar perfila las ricas decoraciones en los arcos y en el techo, típicas cruces del rito etíope, extraños símbolos que hablan de viejos sincretismos, de lenguajes arcanos, de ceremonias iniciáticas. En el atrio, a ambos lados del altar hay una pintura de la Virgen, sentada en un trono, cargando a Jesús y rodeada de ángeles y santos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-aotsUd-Z8dI/TgPfJLxbL1I/AAAAAAAAARw/B_GPLE1gY1Y/s1600/IMG_9346.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-aotsUd-Z8dI/TgPfJLxbL1I/AAAAAAAAARw/B_GPLE1gY1Y/s320/IMG_9346.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Afuera se escucha el sonido de un tambor. Un corrillo de hombres vestidos&amp;nbsp; de blanco y cargando bastones de madera tocan una canción religiosa frente a la puerta principal de la iglesia. Uno de ellos, un anciano de gruesos lentes, sentado en una esquina, mira hacia el cielo y levanta sus brazos, jubiloso. De repente, la música arrecia, los tambores marcan el ritmo de las voces y todos son de repente un único grito extasiado. Un golpe de tambor marca el final y todos se quedan en silencio. Un sacerdote los escucha no lejos de donde estamos nosotros; la barba larga y blanquecina, el sombrero negro, una cruz de madera en la mano. Asiente complacido, les lanza una bendición y se aleja caminando.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-R1siCf8NMEQ/TgPd3Spng9I/AAAAAAAAARk/w6Voy_KcPWU/s1600/IMG_9441.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-R1siCf8NMEQ/TgPd3Spng9I/AAAAAAAAARk/w6Voy_KcPWU/s320/IMG_9441.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-1298636918797332085?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/1298636918797332085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=1298636918797332085' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/1298636918797332085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/1298636918797332085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/06/lalibela.html' title='Lalibela'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-S_6zhK4g9NI/TgPlSvzDeNI/AAAAAAAAASA/DggOqgUiUdE/s72-c/Lalibela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-7190242082366148958</id><published>2011-05-10T19:46:00.004+02:00</published><updated>2011-05-10T20:37:34.597+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Camboya'/><title type='text'>Angkor</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-eaJkDGcEkc0/Tcl9b0r3t6I/AAAAAAAAAQ0/tP7_nBwHHdk/s1600/IMG_3579.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://4.bp.blogspot.com/-eaJkDGcEkc0/Tcl9b0r3t6I/AAAAAAAAAQ0/tP7_nBwHHdk/s400/IMG_3579.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;En las planicies que circundan la ciudad de Siem Reap, al noroeste de Camboya, una selva lúbrica y espesa oculta la antigua capital del imperio khmer. De su pasado esplendor no quedan más que monumentos de piedra, solitarias y majestuosas estructuras que por siglos permanecieron olvidadas bajo el verde insaciable del trópico. Muchos afirman que se trata del complejo urbano más grande de la época preindustrial y no es difícil adivinar por qué.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-PYw-XzaOUEs/Tcl-cLVapxI/AAAAAAAAAQ8/dZXVPRDXxTM/s1600/IMG_3709.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-PYw-XzaOUEs/Tcl-cLVapxI/AAAAAAAAAQ8/dZXVPRDXxTM/s320/IMG_3709.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Para recorrer la integridad del lugar son necesarios varios días y pocas personas consiguen llegar hasta las ruinas más lejanas. Todo en Angkor es monumental y pletórico de vida: mariposas copulan en los más diversos colores, tímidas serpientes se desgajan ondulantes por las esculturas, pájaros de colas imposibles y voces mágicas sobrevuelan el cielo y van a posarse en árboles frondosos que funden sus raíces con las paredes de los templos. Las estructuras son de piedra gris y oscura, a veces cubierta por una delicada capa de limo. Emergen de repente en medio de la espesura como héroes silenciosos, soportando incólumes la inclemencia cotidiana de la selva. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5ZV89S4AoxY/TcmAPJJqmrI/AAAAAAAAARE/Wkv7igAED_4/s1600/IMG_3433.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-5ZV89S4AoxY/TcmAPJJqmrI/AAAAAAAAARE/Wkv7igAED_4/s320/IMG_3433.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;El más famoso de los templos, Angkor Wat, está ubicado cerca de la entrada del complejo, totalmente rodeado por un lago en cuyas aguas se reflejan las altas cúpulas. La estructura representa al legendario Meru, el monte sagrado de la cosmogonía hindú, centro del cosmos, rodeado siempre por un océano de agua. Adentro, las paredes están decoradas con escenas de las dos grandes épicas hindúes, el Mahabarata y el Ramayana. Durante años, dedicados artistas grabaron en la piedra la batalla final entre los ejércitos de Rama y el malvado Ravana, como también la escena en la que el dios mono Hanumán sirvió de puente para que los ejércitos de Rama cruzaran a la isla de Lanka, refugio del rey de diez cabezas que tenía secuestrada a la princesa Sita. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2Hrqlg2bUqw/TcmB3QFwB9I/AAAAAAAAARM/7XjlgyzzsH4/s1600/IMG_3703.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-2Hrqlg2bUqw/TcmB3QFwB9I/AAAAAAAAARM/7XjlgyzzsH4/s320/IMG_3703.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;La dinastía Khmer fue quizá el imperio más poderoso del que haya tenido noticia la península indochina. Su influencia se extendió desde el siglo IX a XIII por casi todo el sudeste asiático. Por ello, su entramado religioso no sólo se compone de elementos hindúes; tanto el budismo teravada, tan influyente fue en toda la península y la principal religión hoy en día en Camboya, como el budismo mahayana, aportaron mucho a la formación de la compleja cosmología khmer. En los templos, no es extraño ver divinidades como Shiva o Vishnú junto con estatuas y frescos del Buda. Para los camboyanos los templos siguen teniendo un profundo valor religioso y es común encontrarlos rezando, prostrados frente a muchas de las divinidades talladas en piedra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-WwANxyfvUy0/TcmCRzj91fI/AAAAAAAAARQ/yKyngPHZ7sw/s1600/IMG_3473.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-WwANxyfvUy0/TcmCRzj91fI/AAAAAAAAARQ/yKyngPHZ7sw/s320/IMG_3473.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Recorremos el lugar en bicicleta, dejándonos llevar por el sonido de la selva, sorprendiéndonos a cada instante por la belleza y el misterio de estos edificios carcomidos por la humedad y que en algún tiempo fueron parte de la ciudad más grande del mundo. Una pequeña carretera nos conduce a un vasto complejo conocido como Angkor Thom. A cada lado de un puente que cruza un lago de aguas verdosas, una naga o culebra de múltiples cabezas, custodia la entrada al recinto, acompañada de agresivos guardias de piedra. Al fondo, una&amp;nbsp; imponente puerta da entrada al complejo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-lRYECz7z9i8/TcmDNnLeRSI/AAAAAAAAARU/3qNfTe3wGe4/s1600/IMG_3716.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-lRYECz7z9i8/TcmDNnLeRSI/AAAAAAAAARU/3qNfTe3wGe4/s320/IMG_3716.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Las carcomidas paredes del edificio central engañan la vista, pero después de un atento estudio, el ojo empieza a distinguir los rostros tallados con gran habilidad en la piedra. Un rasgo habitual en los dinteles de las puertas es la imagen de Garuda, el vehículo del dios Vishnú, exaltado pájaro con rostro humano y pieza fundamental de la mitología khmer, desplegando sus alas al cielo, solitario. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Subimos a la parte superior del templo. Allí se elevan los prasats, pequeñas capillas que atesoran un lingam, o falo sagrado que representa a Shiva, dios de la creación y sustentador del ritmo cósmico. A su lado descansa una efigie impasible del Buda, adornada con cintas doradas y anaranjadas. Barritas de incienso se consumen lentamente al lado de unas flores que ya comienzan a marchitarse. Atardece. Jóvenes monjes recorren el templo entre risas. Las voces de la selva intensifican su canto vespertino. Abajo, los sembradíos de arroz, inundados por las lluvias recientes, reflejan los tonos rosados del ocaso.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-pvqOAKoH8aM/TcmE6Cv5m9I/AAAAAAAAARc/5gfqo7jEI_0/s1600/IMG_3693.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-pvqOAKoH8aM/TcmE6Cv5m9I/AAAAAAAAARc/5gfqo7jEI_0/s320/IMG_3693.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-7190242082366148958?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/7190242082366148958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=7190242082366148958' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7190242082366148958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7190242082366148958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/05/angkor.html' title='Angkor'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-eaJkDGcEkc0/Tcl9b0r3t6I/AAAAAAAAAQ0/tP7_nBwHHdk/s72-c/IMG_3579.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-3149748725605850388</id><published>2011-03-03T01:03:00.011+02:00</published><updated>2011-06-24T20:27:09.179+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Etiopía'/><title type='text'>Monasterios en el lago Tana</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-KITKqHsidLI/TW7Qwl3IQpI/AAAAAAAAAOs/kPYwwrWXm3I/s1600/IMG_8545.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" l6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-KITKqHsidLI/TW7Qwl3IQpI/AAAAAAAAAOs/kPYwwrWXm3I/s200/IMG_8545.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;Enclavado en el occidente del país y con más de tres mil quinientos kilómetros cuadrados de extensión, Tana es el lago más grande de Etiopía y un lugar sagrado desde tiempos inmemoriales. Islas tupidas se yerguen en la lejanía, tapizadas de verde hasta las cimas, sus bosques esconden algunos de los más importantes monasterios e iglesias del rito etíope, muchos de ellos con más de setecientos años de antigüedad. A este lago, dice una de tantas leyendas, llegó por primera vez el Arca de la Alianza, cuando una pequeña comunidad judía que huía de la persecución en Egipto la transportó desde Aswán, río arriba, a través del Nilo Azul, hasta llegar al gran lago. En la isla de Tana Kirkos, sigue la leyenda, el arca permaneció escondida por ochocientos años hasta que fue trasladada a la ciudad de Axum, donde se cree que aún reposa, en la iglesia de Nuestra señora María de Sión, custodiada por un sacerdote viejo y ciego. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-JbK3ALiLKcM/TW7Oh6a95bI/AAAAAAAAAOc/BMRTPj_sP38/s1600/IMG_8515.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" l6="true" src="https://lh3.googleusercontent.com/-JbK3ALiLKcM/TW7Oh6a95bI/AAAAAAAAAOc/BMRTPj_sP38/s320/IMG_8515.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Tomamos un pequeño bote para ir a las islas y mientras los motores avanzan río adentro, hipopótamos desmesurados nos saludan con las cabezas sumergidas en el agua, pelícanos extienden las alas y se dejan arrastrar por las olas, indolentes. Una vez en el muelle, es preciso caminar unos minutos tierra adentro, pues las iglesias suelen estar en las partes más elevadas de las islas. Allí, la vegetación es abundante y colorida: los pájaros vuelan emitiendo extraños sonidos, mientras lagartijas e insectos salen a curiosear. Los niños de las islas vecinas venden cruces y otros recuerdos a lo largo del camino. Al poco tiempo vemos, en un terreno alto y despejado, el techo de paja de la iglesia y lo primero en sorprendernos es su estructura circular. Preguntamos a todo el mundo, pero nadie puede determinar con certeza el origen de esta práctica: unos explican que su forma retiene elementos de la antigua simbología animista, otros lo asocian con prácticas de un judaísmo primitivo y endémico de Etiopía. En fin, nada concluyente. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-be8_7omva1k/TW7RSRd6hLI/AAAAAAAAAOw/ePFJvSncoo0/s1600/IMG_8574.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" l6="true" src="https://lh6.googleusercontent.com/-be8_7omva1k/TW7RSRd6hLI/AAAAAAAAAOw/ePFJvSncoo0/s200/IMG_8574.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;La iglesia ha sido dividida en tres recintos concéntricos. En el primero de ellos, el más exterior, las paredes están cubiertas de murales con imágenes de Cristo, de San Jorge matando desde su caballo al dragón, o de la virgen María, por quien los etíopes sienten una especial devoción. Las pinturas llevan amarillos y verdes y azules vivos; en los ojos de los santos se percibe una fuerte influencia del arte copto y bizantino. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-MWMuvw2q_w0/TW7Zdm-IrnI/AAAAAAAAAPQ/jLHMZlBxGlE/s1600/IMG_8525.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" l6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-MWMuvw2q_w0/TW7Zdm-IrnI/AAAAAAAAAPQ/jLHMZlBxGlE/s200/IMG_8525.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;El sacerdote recita la misa en el segundo recinto, siempre de pie y dando la espalda al Sancta Sanctorum: un habitáculo oscuro y preñado de incienso, donde se guarda el elemento más importante del templo: una réplica del Arca de la Alianza. Es increíble constatar cómo este objeto cumple, hoy, en la iglesia cristiana etíope, una función similar a la que tuvo, hace miles de años en la tradición judía, cuando era adorada por sobre todas las cosas, en el Sancta Sanctorum del templo de Salomón en Jerusalén. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-AqSIdWjTfxs/TW7VvjwGTLI/AAAAAAAAAPA/arLyl8hwXqI/s1600/IMG_8586.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" l6="true" src="https://lh3.googleusercontent.com/-AqSIdWjTfxs/TW7VvjwGTLI/AAAAAAAAAPA/arLyl8hwXqI/s200/IMG_8586.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El padre Tadesse es el sacerdote encargado de esta iglesia. Es un hombre alto y delgado, lleva el cráneo rasurado y viste una bata blanca que baja casi hasta los talones. Camina descalzo por los pisos de bambú, mientras nos cuenta la historia de San Tekle Haymanot, quien perdió una pierna a fuerza de pasar siete años orando sostenido sobre ella. Nos explica la compleja simbología que esconden las cruces grabadas en el cetro que lleva en la mano y luego nos cuenta apartes de la singular historia de su religión, similar al cristianismo copto egipcio, pero con fuertes influencias judías y animistas. Mientras damos una última mirada a los murales, el sacerdote nos pide el favor de que le enviemos un par de zapatos talla cuarenta y dos. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-hUvLhq23lmA/TW7Z5kDV63I/AAAAAAAAAPU/DDLeVKvatN8/s1600/IMG_8530.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" l6="true" src="https://lh6.googleusercontent.com/-hUvLhq23lmA/TW7Z5kDV63I/AAAAAAAAAPU/DDLeVKvatN8/s200/IMG_8530.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Salimos de la iglesia atraídos por el sonido de un tambor. En un quiosco cercano los niños de la aldea reciben educación religiosa. Sentados en círculo en un piso de arena, baten palmas al ritmo de la música y repiten con su maestra viejas canciones, canciones que alguna vez aprendieron sus padres y los padres de sus padres. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-be8_7omva1k/TW7RSRd6hLI/AAAAAAAAAOw/ePFJvSncoo0/s1600/IMG_8574.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-3149748725605850388?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/3149748725605850388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=3149748725605850388' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3149748725605850388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3149748725605850388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/03/monasterios-en-el-lago-tana.html' title='Monasterios en el lago Tana'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-KITKqHsidLI/TW7Qwl3IQpI/AAAAAAAAAOs/kPYwwrWXm3I/s72-c/IMG_8545.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-2148900155264188582</id><published>2011-01-24T18:58:00.003+02:00</published><updated>2011-01-24T19:35:25.314+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Etiopía'/><title type='text'>Harar</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2xxEX9AiI/AAAAAAAAALk/27dBGxJQnaE/s1600/richard-burton.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" s5="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2xxEX9AiI/AAAAAAAAALk/27dBGxJQnaE/s200/richard-burton.jpg" width="160" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Vengo a Harar tras la sombra de Richard Burton y Arthur Rimbaud. Burton, un aventurero inglés, diplomático y traductor de Las Mil y una Noches, fue el primer europeo en entrar a la ciudad sagrada, a donde llegó disfrazado de comerciante árabe, recaudando información para trazar mapas detallados de Somalia y Abisinia. Rimbaud, después de abandonar la poesía y luego de largos años de errancia por las costas de Java y Yemen, se estableció en Harar y allí emprendió una próspera carrera como comerciante de armas y café. Ambos, hace ya casi dos siglos, caminaron estas mismas calles de piedra, durmieron bajo este cielo, se dejaron seducir por el encanto de esta pequeña urbe salvaje que, aferrada a las montañas de Chercher, mira la extensión inmensa del valle de Ogadén, las impávidas planicies, siempre a lo lejos. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2vBos1dBI/AAAAAAAAALg/IHUmlSsE-7A/s1600/IMG_9696.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" s5="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2vBos1dBI/AAAAAAAAALg/IHUmlSsE-7A/s200/IMG_9696.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Importante centro comercial y cruce de caravanas desde el siglo XVI, Harar es por muchos considerada la cuarta ciudad más sagrada del Islam, después de la Meca, Medina y Jerusalén. Algunas de sus más de ochenta mezquitas datan incluso del siglo X y fueron, en su época de mayor apogeo, sede de álgidas disputas teológicas. Harar fue durante siglos el foco de la cultura islámica en todo el cuerno de África, una ciudad en donde eruditos y poetas se congregaban en torno a la corte de poderosos sultanes que patrocinaban generosamente las artes y los estudios coránicos. Hoy, Harar es una ciudad de casi un millón de habitantes, la capital de la provincia de Hararge, y una de las principales ciudades de Etiopía. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es de madrugada y en la calle solo están encendidas las luces de la estación de gasolina. El ladrido de los perros se intercala con la música de una discoteca lejana. Camino por la ciudad desierta hasta la puerta de Shoa, una maciza estructura que da entrada a la ciudad vieja, un colorido laberinto surcado por pequeñas callejuelas que en cada esquina atestiguan el legado árabe de la ciudad, su conexión con las culturas musulmanas de las costas de África del Este. Sigo la silueta irregular de la vieja muralla, desgastada y blanca, los techos de hojalata de las casas, todo en silencio ahora, bajo la noche adormecida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2zUXzcNCI/AAAAAAAAALo/3ukQoc4Leuw/s1600/IMG_9548.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" s5="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2zUXzcNCI/AAAAAAAAALo/3ukQoc4Leuw/s200/IMG_9548.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;En el día, esta misma puerta hierve de bulla y colorido, pues da entrada a uno de los principales mercados de Harar. Temprano en la mañana, las mujeres se apuestan en las calles con costales y grandes bolsas de chat, una hoja de sabor amargo y leve efecto narcótico que los hombres suelen masticar para mitigar el tedio de las tardes. Otras, sentadas alrededor de grandes canastas, venden injera, una suerte de tortilla hecha a base de teff, un grano local, y parte esencial de la comida etíope. Apostados junto a la puerta, adolescentes lánguidos parten caña de azúcar con cuchillos oxidados y la mastican con desgano. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT20ospfaKI/AAAAAAAAALs/gp5mao8LnKg/s1600/IMG_9558.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" s5="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT20ospfaKI/AAAAAAAAALs/gp5mao8LnKg/s200/IMG_9558.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Bajo por la calle atestada de mujeres de todas las edades, jóvenes, ancianas, niñas, todas vestidas con faldas de colores, con velos naranjas y amarillos encendidos, los rostros oscuros, los ojos lacios. Algunas venden verduras en improvisados puestos, apretujadas a lo largo de la empinada callejuela, extendiendo aquí y allá costales con pequeñas raciones de tomates, limones o cebollas. Otras suben y bajan cargando hatos de leña o palanganas de verduras en la cabeza. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT24Gj3eX4I/AAAAAAAAAL0/cAZhStchvqg/s1600/IMG_9649.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" s5="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT24Gj3eX4I/AAAAAAAAAL0/cAZhStchvqg/s200/IMG_9649.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;La calle me conduce finalmente al Gidir Magala, el mercado central de la ciudad. Veo desde allí los colores blancos y verdes de la mezquita más importante de la ciudad, el alto minarete desde donde un par de altavoces invita a la oración del medio día. Hombres vestidos de blanco se detienen frente a las escaleras, se quitan los zapatos y entran a orar. Del otro lado, el mercado se extiende en torno a las carnicerías, unas modestas estructuras que delatan la influencia de la arquitectura india en la delicada cadencia de sus arcos. Adivino desde afuera los cuerpos rojos de las reses colgando en los aparadores, los enjambres de moscas, los perros hambrientos rondando las tiendas. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT22oNk29_I/AAAAAAAAALw/9BUxF2rE7qo/s1600/IMG_9719.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" s5="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT22oNk29_I/AAAAAAAAALw/9BUxF2rE7qo/s200/IMG_9719.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Decenas de águilas apostadas en los techos esperan el menor descuido para arrebatarles a las personas su compra. Veo en una esquina de la plaza a un grupo de mujeres de la etnia Oromo vender sus mercancías: madera, verduras, canastas, alfombras. Llevan vestidos tradicionales y elaborados collares de colores en el pecho. Un águila pasa volando sobre mi cabeza y me agacho instintivamente. A mi lado un niño me mira emocionado. “Faranyo”, grita entre risas antes de salir corriendo. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-2148900155264188582?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/2148900155264188582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=2148900155264188582' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/2148900155264188582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/2148900155264188582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2011/01/harar.html' title='Harar'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TT2xxEX9AiI/AAAAAAAAALk/27dBGxJQnaE/s72-c/richard-burton.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-6100783184565098871</id><published>2010-09-18T09:17:00.005+02:00</published><updated>2011-03-07T23:55:41.731+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tailandia'/><title type='text'>Chalok Lum</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-chakaR0__vM/TJSAo5YxIDI/AAAAAAAAAMY/Mlns0nWbdPU/s1600/IMG_3209.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" q6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-chakaR0__vM/TJSAo5YxIDI/AAAAAAAAAMY/Mlns0nWbdPU/s200/IMG_3209.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;El pequeño puerto de Chalok Lum está ubicado al norte de la isla de Koh Pha-Ngang, en medio de una angosta bahía rodeada por montañas verdes y tupidas. Las playas, de una arena blanca y minuciosa, están salpicadas de corales y conchas de colores expansivos. El puerto no es más que una pequeña estructura de cemento de no más de cien metros de longitud que se introduce tímidamente mar adentro para encallar embarcaciones pesqueras y otras que llevan pasajeros a los lugares más apartados de la isla. En las mañanas veo las barcazas chicas abandonar lentamente la bahía para después perderse mar adentro, sus espigadas proas blandiendo el horizonte, adornadas siempre con banderines de colores para pedir la bendición de la diosa del mar. La hélice del motor trasero se extiende en un tubo largo que los pescadores maniobran con soltura mientras se van difuminando con el calor matutino, el vaivén de su sombra mezclándose con el recio fulgor del sol. Los barcos viejos, en cambio, esperan oxidados en el muelle, sus carcasas descoloridas a causa del salitre, sus mástiles rotos y podridos. Barcos que alguna vez ondearon corazas orgullosas enfrentando las lenguas iracundas de los mares del Sur de China y que ahora, ancianos, pasan sus días mecidos por la suave marea del puerto. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El sol en estas latitudes es tórrido y prolijo; la humedad anula la voluntad, suprime el juicio, ahoga el alma. Tirado en la hamaca de mi choza, veo a las jovencitas que trabajan en el pequeño restaurante del puerto esperar sin fe el arribo de algún improbable cliente. El polvo blanco del talco que se echan en los brazos y rostros para apaciguar el calor se adhiere como una manta translúcida a sus pieles morenas y contrasta con la oscura lascivia de sus alargados párpados. Comparten susurros en esa lengua thaí de enrevesados caracteres heredados de la tradición pali que los primeros misioneros budistas trajeran desde el sur de la India y el Ceilán, idioma de largas e impronunciables palabras, de tonos melifluos que recuerdan lejanamente la música del chino, esa suave algarabía que ahora escucho con los ojos cerrados, ajeno al significado de sus inflexiones, adivinando el sentido de sus silencios y sus risas. Nunca aprenderé esta lengua, pero intuyo que no es necesario, que es preferible inventar lo que dicen. Arropadas por la brisa del mar, cantan canciones alegres, comen guanábanas, se tiran entre risas las semillas, recogen flores del piso y les arrancan los pétalos indolentes, trenzan sus largos pelos negros, siempre al abrigo del horizonte azul y ondulante, a la sombra de las palmeras que siluetean fogosas en el cielo. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh3.googleusercontent.com/-02hHEv_h7dE/TJSA5HuGebI/AAAAAAAAAMY/2m8er1a5eik/s1600/IMG_2986.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" q6="true" src="https://lh3.googleusercontent.com/-02hHEv_h7dE/TJSA5HuGebI/AAAAAAAAAMY/2m8er1a5eik/s320/IMG_2986.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-6100783184565098871?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/6100783184565098871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=6100783184565098871' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6100783184565098871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6100783184565098871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/09/chalok-lum.html' title='Chalok Lum'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-chakaR0__vM/TJSAo5YxIDI/AAAAAAAAAMY/Mlns0nWbdPU/s72-c/IMG_3209.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-3801174556597018243</id><published>2010-09-18T09:16:00.008+02:00</published><updated>2011-03-10T19:10:10.694+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tailandia'/><title type='text'>El budismo teravada</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSQVL8Vs2I/AAAAAAAAAJM/K6Hen3MiK90/s1600/IMG_2902.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" qx="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSQVL8Vs2I/AAAAAAAAAJM/K6Hen3MiK90/s320/IMG_2902.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El budismo teravada es la religión oficial de Tailandia, a donde llegó, procedente del sur de la India, aproximadamente en el siglo sexto de la era común. A diferencia de la otra gran escuela budista, la mahayana, que se extendió por Tibet, China, Japón y Corea, el teravada encontró a sus fieles en el sur de Asia, en Ceilán, Burma, Tailandia, Laos y Camboya. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-OjVa88XVD5s/TJSMribFPWI/AAAAAAAAAMY/hMbDEYahPok/s1600/IMG_3892.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;La escuela mahayana suele definirse a sí misma como “la vía mayor” y clasifica a la escuela teravada, no sin cierto desdén, como “la vía menor”, pues ésta última carece de la compleja metafísica que exhibe la primera, poblada de bodisatvas y complejos mandalas, elaboraciones posteriores que pretendieron ser una versión más perfecta y depurada del mensaje inicial del Buda. Sin embargo, esa austera simplicidad del teravada tiene un encanto particular y permite un acercamiento inicial más directo a las enseñanzas de las cuatro verdades fundamentales que Sidartha Gautama comprendiera, una madrugada, bajo aquel famoso árbol de Bodhi, tras siete años de intensa meditación. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;La enseñanza radicalmente nueva del Buda consistió en el énfasis que puso en el ejercicio racional del individuo para comprender estas verdades que pueden llevar a todo ser humano, sin importar su casta, a la cesación de todo sufrimiento que es el Nirvana. Su mensaje es en apariencia sencillo, pero su consecución puede constar una vida entera: entender que el mundo sensible no es más que una ilusión y que sólo nuestro afán por aferrarnos a eso que creemos cierto genera y perpetúa nuestro sufrimiento, que existe la posibilidad de un distanciamiento y como éste puede llevarse a cabo por medio de la purificación de los deseos y de la superación de la comprensión del mundo por medio de conceptos. Dicho camino permite comprender la verdadera dinámica del cosmos y la cesación de aquello que ata al hombre al sufrimiento. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-OjVa88XVD5s/TJSMribFPWI/AAAAAAAAAMY/hMbDEYahPok/s1600/IMG_3892.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" q6="true" src="https://lh4.googleusercontent.com/-OjVa88XVD5s/TJSMribFPWI/AAAAAAAAAMY/hMbDEYahPok/s320/IMG_3892.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Pienso en esto mientras veo a los monjes vestidos en sus túnicas naranjas caminar frente a mí en silencio, conscientes de cada paso que dan, recordando siempre ese fin superior al que han dedicado sus vidas. Por más de dos mil quinientos años, monjes iguales a estos se han aferrado a sus tradiciones, rechazando cualquier idea de cambio con una tozudez ejemplar, empecinados en conservar la pureza de un mensaje que veía en la complejidad metafísica del hinduismo un impedimento para acceder a una prístina comprensión de lo divino, que creían en la necesidad de la no violencia, en el respeto a toda forma de vida, en la humildad y la pobreza como virtudes máximas. Pasa el tiempo y aquí siguen: sólo poseen un cuenco y una bata ajada; el universo entero les pertenece. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-3801174556597018243?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/3801174556597018243/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=3801174556597018243' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3801174556597018243'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3801174556597018243'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/09/el-budismo-teravada.html' title='El budismo teravada'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSQVL8Vs2I/AAAAAAAAAJM/K6Hen3MiK90/s72-c/IMG_2902.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-8903889300988601919</id><published>2010-09-18T09:15:00.004+02:00</published><updated>2010-09-18T20:42:33.681+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tailandia'/><title type='text'>El mar de Andamán</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSRjRduVlI/AAAAAAAAAJc/xXCUy7uCA08/s1600/Sandokan.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" qx="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSRjRduVlI/AAAAAAAAAJc/xXCUy7uCA08/s320/Sandokan.jpg" width="217" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Desde el momento en que abordamos el barco en el puerto de Surat thani, llega a nuestra mente, como un eco fortuito, la voz de Emilio Salgari, y ese arsenal de recuerdos, de viejas lecturas, historias de piratas legendarios que combatían con igual tenacidad a los invasores europeos, a los incansables tigres, a la incisiva inclemencia de los elementos. De la mano adusta de Sandokán visitamos por primera vez, hace tanto tiempo, estos mismos archipiélagos de islas imposibles que se alzan como montañas desquiciadas en medio de la nada, seguimos sus azarosas rutas por el Mar de China, atracamos en las costas de Java, de Borneo y de Bengala, siempre en compañía de duros mercenarios malayos y dayicos. Enfrentamos, por honor antes que oro, a europeos nunca tan fieros ni salvajes como nosotros. Soportamos naufragios y cautiverios, hambre y sed, pero también conocimos días festivos derramando lujuria en los labios de alguna cortesana. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo eso nos llega de improviso mientras miramos desde el barco los tímidos islotes que se adivinan a lo lejos. Entonces vuelve a asaltarnos la idea de averiguar la localización exacta de la isla de Mompracem, aquel refugio legendario del bravío rey de Borneo, ese que nos mostró por vez primera que el mundo no terminaba en Europa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSegacc0nI/AAAAAAAAAKE/QxAI8sHXII4/s1600/IMG_3087.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" qx="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSegacc0nI/AAAAAAAAAKE/QxAI8sHXII4/s200/IMG_3087.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Cuántas historias esconden estos mares lustrosos, cuanta desmesura y ebriedad y codicia, ahogada por el tiempo en lo profundo de estos&amp;nbsp;horizontes en apariencia apacibles. Ahora, mientras los cielos reposan serenos y el llanto de olas perezosas apenas salpica de agua la borda, buscamos las pistas que nos lleven a nuestros héroes de infancia: un viejo galeón encallado, una espada enmohecida, acaso un inservible y dorado catalejo. Nada. El paisaje, embebido en la contemplación de sí mismo, parece querer negar la existencia del pasado.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Y de repente algo nos revela aquello que venimos buscando. Grabado está en los rostros curtidos de la gente, palpitante en las lenguas de fuego que se adivinan sonoras en sus venas, gritando desde esos ojos raídos, cansados de mares y abismos. Pero no se trata de aventuras de románticos piratas; es la memoria del colonialismo europeo, con toda su herencia de racismo, odio e ignorancia. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-8903889300988601919?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/8903889300988601919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=8903889300988601919' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8903889300988601919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8903889300988601919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/09/el-mar-de-andaman.html' title='El mar de Andamán'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSRjRduVlI/AAAAAAAAAJc/xXCUy7uCA08/s72-c/Sandokan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-3968654200131083995</id><published>2010-09-18T09:12:00.001+02:00</published><updated>2010-09-18T12:24:38.182+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tailandia'/><title type='text'>Monasterio de Wot Kaw Tham</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0in 0in 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSSYd-n9lI/AAAAAAAAAJk/QOQdpSEmppk/s1600/IMG_3181.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" qx="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSSYd-n9lI/AAAAAAAAAJk/QOQdpSEmppk/s320/IMG_3181.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, &amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES;"&gt;Perdido en una montaña, en medio de la isla de Kho Pha-Ngang, está el monasterio de Wat Kow Tham. Para llegar a él es preciso subir por una carretera irregular y empinada, rodeada por un bosque tropical de altas palmeras y bulliciosos insectos. Un anuncio te obliga a dejar la moto estacionada y seguir el recorrido a pie. Comienzas a caminar y no tardas en notar, entre las ramas, una humilde cabaña que se yergue sobre palafitos. Hay gallinas y a lo lejos se oye la voz de un radio mal sintonizado, quizá promocionando algún producto de belleza o tarareando alguna canción de moda. El sonido se difumina en medio del calor que emerge denso y húmedo de la tierra. Un pequeño perro sale ladrando a tu encuentro. Empiezas a ver, poco a poco, las pequeñas casas de los monjes, extendidas en los tendederos las telas naranjas emblemáticas del budismo teravada, los diversos altares con imágenes del buda y más abajo, una estupa dorada a la que se accede a través de un caminito de piedra cubierto de árboles, imágenes del buda e incienso. El silencio solo es interrumpido por el jugueteo ansioso de otros tres o cuatro perros que mueven su cola en torno tuyo. De repente, aparece un monje de lentes gruesos, te agarra del brazo y te conduce sonriente a través de un pequeño caminito cuesta arriba que conduce a un pequeño templo. Entonces se detiene, lo señala en la distancia y te insta a subir. Trepas con dificultad los empinados escalones y cuando finalmente llegas, la recompensa es inseperada: el golfo de Tailandia se abre generoso en la lejanía en un múltiple derroche de sol y colores. Montañas tapizadas de un verde salvaje bajan rocosas hasta las playas formando diversos acantilados y arrecifes. El templo en la cima de la colina es un pequeño recinto rectangular pintado de azul marino, abierto en tres de sus lados, en el otro, la imagen del Buda, dorado e impasible. Abajo suyo hay una pequeña barcaza de metal en la que arden varios palitos de incienso y algunas velas. No oyes siquiera el estallar de aquellas olas etéreas en la lejanía, no ves tampoco ese mar tapizado de turquesas. Todo aquí arriba es silencio.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-3968654200131083995?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/3968654200131083995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=3968654200131083995' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3968654200131083995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3968654200131083995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/09/monasterio-de-wot-kaw-tham.html' title='Monasterio de Wot Kaw Tham'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSSYd-n9lI/AAAAAAAAAJk/QOQdpSEmppk/s72-c/IMG_3181.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-807777405544777110</id><published>2010-09-18T09:09:00.002+02:00</published><updated>2011-03-10T19:09:28.112+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tailandia'/><title type='text'>Koh Tao</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-Iz3vhURBM8I/TJSTtu--kGI/AAAAAAAAAMY/HpRQ6YoU9Ss/s1600/IMG_3071.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" q6="true" src="https://lh5.googleusercontent.com/-Iz3vhURBM8I/TJSTtu--kGI/AAAAAAAAAMY/HpRQ6YoU9Ss/s320/IMG_3071.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Koh Tao, la más pequeña de las islas que emergen fugaces al occidente del Golfo de Tailandia, no tiene más de veintisiete kilómetros de extensión, pero su accidentada geografía ofrece un universo fogoso y sorpresivo. Tierra adentro, el terreno es empinado y agreste. Una selva tropical se aferra terca a las lúbricas laderas haciendo del verde un solo sudor vegetal a través del cual se cuela la voz plateada de los pájaros, el grito siempre extasiado del mico, el serpentear hipnótico de las culebras. Las palmeras erguidas, delgadas y solitarias, lavan sus hojas con la fuerte brisa de la tarde. El cielo se puebla de nubes y los animales extáticos multiplican sus chillidos. De pronto, como siguiendo las órdenes de una voz poderosa y suprema, la lluvia se derrocha sobre los árboles, las hojas reverdecen en el olor fecundo de la tierra mojada y la isla entera se entrega a una copula feliz con el agua, a la celebración de un nuevo comienzo en el ciclo inagotable del mundo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Poco después, cede la tormenta y decidimos bajar al mar. No hay aquí arenas lánguidas que se derramen plácidas en las olas. Por el contrario, las playas rocosas bajan abruptas y se hunden en el agua creando un maravilloso festival de arrecifes, un ecosistema único en diversidad y color. El sol emerge lejano entre las nubes y derrama sus rayos sobre las aguas claras. Bajo el mar, la luz parpadea intermitentemente, siguiendo el ritmo elemental y poderoso de la marea. Poco a poco una variada fauna empieza a exhibirse: grupos de barracudas bailando al unísono; peces flauta alargados y translucidos; peces mariposa de cuerpos delgados y amarillos; ostras de labios carnosos y excéntricos colores, como si se tratara de abrigos de pieles o de boas disfrazadas, abriéndose y cerrándose con el mismo ritmo de las olas; peces payaso juegan entre las anémonas mientras otros más pequeños de un azul eléctrico picotean un coral que se abre redondo y verde como una lechuga. Súbitamente, en medio de este espectáculo animal, aparece a nuestro lado un tiburón. Aletea con soltura a nuestro alrededor mientras nos mira de lado con su ojo diminuto. Dejamos de nadar y observamos inmóviles la reacción del escualo. Cuando lo perdemos de vista, otro más pequeño aparece siguiendo la misma ruta del anterior, rodeándonos curioso, intentando descifrar si somos comestibles. Ambos animales nos dan varias vueltas hasta que finalmente se cansan y se alejan. Al parecer son bastante comunes en las costas de Koh Tao y son inofensivos, pero es imposible no sentir un miedo visceral al tenerlos tan cerca. Con el corazón en la boca, nadamos como podemos hasta la orilla.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSc7A9vLzI/AAAAAAAAAJ8/tD_ilwi1aHg/s1600/IMG_3061.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" qx="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TJSc7A9vLzI/AAAAAAAAAJ8/tD_ilwi1aHg/s400/IMG_3061.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-807777405544777110?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/807777405544777110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=807777405544777110' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/807777405544777110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/807777405544777110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/09/koh-tao.html' title='Koh Tao'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-Iz3vhURBM8I/TJSTtu--kGI/AAAAAAAAAMY/HpRQ6YoU9Ss/s72-c/IMG_3071.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-6287210858137499811</id><published>2010-08-17T13:44:00.006+02:00</published><updated>2010-08-24T23:43:29.169+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>Dakhla</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp4fj32T-I/AAAAAAAAAHU/IisKQRjmhxM/s1600/IMG_2925.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp4fj32T-I/AAAAAAAAAHU/IisKQRjmhxM/s200/IMG_2925.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Una aldea de arena se erige orgullosa en medio del oasis. Construida enteramente en adobe, sus laberintos de callejuelas frescas alivian al visitante de los rigores del sol meridiano. La enrevesada simetría de las casas se acopla con naturalidad a la geografía del oasis, la arena comprimida en forma de muros y casas, delinea calles y ventanas que contemplan desnudas la vacía densidad del desierto. Atrás está la cadencia imponente de las oscuras montañas occidentales, las lentas olas de arena amarilla aferrándose a sus laderas adustas. En el vientre de esa larga cordillera de colinas blancas e impasibles está el valle contemplando orgulloso la extensión ignota del desierto, las nómadas arenas que transitan impunes desde aquí hasta las áridas costas del Magreb. Perdido entre aquellas paredes de arena, seducido por las lentas ráfagas de aire fresco, con la inocencia propia del primer hombre, escucho la arrolladora multitud del desierto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp49Y1oCLI/AAAAAAAAAHc/O8erBkFGQQM/s1600/IMG_2910.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp49Y1oCLI/AAAAAAAAAHc/O8erBkFGQQM/s200/IMG_2910.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La mayoría de las casas tienen más de una planta y exhiben mashrabiyas en las ventanas de los pisos superiores, intrincadas redes de madera tallada con paciencia por artesanos anónimos hace ya varios siglos. Algunas de las puertas, llevan todavía dinteles de madera de acacia en donde se acostumbraba escribir el nombre del dueño de la residencia acompañado de un fragmento coránico. Pero se trata de una belleza aséptica y un tanto artificial, pues hace varios años el gobierno ideo un proyecto para la conservación de la ciudad antigua y reubicó a los habitantes en un nuevo pueblo de cemento no lejos de sus antiguos hogares. Nuestro guía se queja de la manera como fueron construidas las nuevas casas, de la falta de ventilación, del calor demencial en el verano. Nos muestra las escrituras de su casa en la ciudad antigua, arrugadas y avejentadas por el tiempo. Aún no pierde la esperanza de poder volver algún día a habitar la ciudad en la que vivieron sus padres y abuelos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;La austera mezquita de la aldea, construida también en adobe, data de la época ayubí, la dinastía que Saladino fundara en el siglo XII, cuando entró triunfal en el Cairo poniendo fin a los casi dos siglos de dominio fatimí. Adentro, modestas alfombras de color rojo cubren el piso de arena. En una habitación lateral, una gran tumba de madera recubierta de tela verde, conserva los restos de un importante sheij de la región. Invocaciones a Alá grabadas en letras plateadas y blancas adornan el féretro. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp5WE0dsZI/AAAAAAAAAHk/AW16XOK_K-Y/s1600/IMG_2909.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp5WE0dsZI/AAAAAAAAAHk/AW16XOK_K-Y/s200/IMG_2909.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Subimos con dificultad por el minarete blanco en forma de palomar. Desde su cima se puede apreciar la extensión total de la ciudad, la enrevesada simetría que empleaban los arquitectos de antaño para capturar a la sombra y hacer más tolerables los calurosos días del desierto. La ciudad deshabitada reposa a nuestros pies, siempre limpia, triste y silenciosa. No lejos de allí se adivinan las esperpénticas estructuras de cemento donde ahora vive el pueblo, edificios cuarteados y amorfos, carentes de cualquier noción de armonía o estética. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Abandonamos la aldea. Una camioneta nos lleva a través de una carretera ensombrecida por el lascivo embrujo de las palmeras. Gajos de dátiles cuelgan generosos de sus ramas como racimos de uvas salvajes, frutos carnosos, maduros, oscuros. El carro se detiene y nos adentramos a pie por extensiones de un verde inclemente, perdiéndonos gustosos entre cultivos de alfalfa y cebada que los campesinos de la zona cultivan con esmero. Un anciano a lomos de una mula se apresura para alcanzarnos. Salam waleikum, la paz esté con ustedes, nos saluda mientras extiende su mano grande y cuarteada rebosante de dátiles maduros. Lleva una galabeya gastada y sucia y en su rostro puede leerse el cansancio de la larga jornada que ya termina; no obstante, una cándida sonrisa adorna su boca sin dientes. El canto vespertino de las aves suena a nuestro alrededor. A través de la luz difuminada de las palmeras, el sol se esconde en el poniente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-6287210858137499811?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/6287210858137499811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=6287210858137499811' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6287210858137499811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6287210858137499811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/dakhla.html' title='Dakhla'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp4fj32T-I/AAAAAAAAAHU/IisKQRjmhxM/s72-c/IMG_2925.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-4073662947561489549</id><published>2010-08-17T11:56:00.003+02:00</published><updated>2010-08-17T14:40:24.357+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siria'/><title type='text'>Nauruz</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La fiesta del Nauruz, que se remonta a los tiempos de Zoroastro, marca el comienzo de un nuevo año en el calendario iraní y suele celebrarse con el equinoccio de la primavera. Es, sin lugar a dudas, la festividad más importante del año para la comunidad kurda que vive disgregada en lo que hoy en día es Turquía, Siria, Irak e Irán. En Siria, para la comunidad kurda que habita principalmente el Noreste del país, la llegada de la primavera está siempre teñida de un sabor amargo: son un poco más del cinco por ciento de la población, cuentan con una lengua y cultura propias, pero son duramente reprimidos por el gobierno: a los kurdos les está prohibido comprar tierras y solo pueden casarse entre ellos, so pena de perder el beneficio de la nacionalidad. Rara vez, sin embargo, se les otorga un pasaporte y su acceso a la educación superior es restringido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqCoD34xDI/AAAAAAAAAH8/CWfKrN-sTUE/s1600/IMG_5211.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqCoD34xDI/AAAAAAAAAH8/CWfKrN-sTUE/s200/IMG_5211.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El papel preponderante que jugaba el fuego en la religión zoroastriana sigue influyendo en la manera como se celebra el Nauruz y es a su vez, una de las pocas maneras como los kurdos afirman su identidad y simbolizan su resistencia frente a la opresión de la que son objeto. La noche antes del Nauruz, en la pequeña ciudad de Qamishli, en el extremo más Nororiental de Siria, innumerables fogatas inundan las calles alimentadas con llantas viejas, basura y madera. Los jóvenes se agolpan a su alrededor, entonando enardecidos cantos nacionalistas. Pero el fervor es pasajero. Poco después llegan las tanquetas del ejército acompañadas de soldados que se encargan de apagar las hogueras y disipar a los presentes con potentes chorros de agua, golpeando y arrestando a los que se niegan a irse. El ambiente se caldea, se oyen disparos y gritos. La multitud corre enceguecida a encerrarse en sus casas. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero la mañana siguiente trae un olor diferente: es el aroma de la primavera. Desde temprano, cientos de familias se dirigen a las afueras de la ciudad, a las vastas planicies en donde un sol impoluto ilumina las praderas que poco a poco empiezan a llenarse de gente. Los ojos emocionados de los niños pegados contra el vidrio de los coches, los ancianos de rostros milenarios y tatuajes azules en los pómulos, las muchachas de ojos claros y pelo negro hasta la cintura, todos ellos adivinados a través del polvo que levantan los camiones, los buses y los taxis atestados de personas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-3cb79080b591f486" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v2.nonxt3.googlevideo.com/videoplayback?id%3D3cb79080b591f486%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330447930%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D7DA0E7F55CD0CA3FD25F0692D69300683502F043.2EB8A291F2D813551A424C7AC6D962F6817FC2C5%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D3cb79080b591f486%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dy1nrV9v0Znrn3mal3Ii7lDVFTNo&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v2.nonxt3.googlevideo.com/videoplayback?id%3D3cb79080b591f486%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330447930%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D7DA0E7F55CD0CA3FD25F0692D69300683502F043.2EB8A291F2D813551A424C7AC6D962F6817FC2C5%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D3cb79080b591f486%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dy1nrV9v0Znrn3mal3Ii7lDVFTNo&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;De repente me percato de que he llegado al comienzo de las estepas de Asia central, al extremo occidental de la milenaria ruta de la seda. Lo constato mientras camino a través de las grandes carpas donde las familias dejan pasar el día, los mayores tirados en inmensas alfombras de colores, los más chicos jugando a la pelota o corriendo a carcajadas por cultivos de trigo que se extienden hasta donde alcanza la vista. A lo lejos, las fronteras lejanas marcan la frontera con Turquía. Acá, el olor del kebab, el humo de los asados, difumina los colores en los vestidos de las mujeres: rosas, amarillos, azules y verdes, todos una sola y lúbrica amalgama de matices que contrasta con los dorados brocados iluminados por el sol de la incipiente primavera. Hombres de rostros arrugados y sonrientes, de trajes y corbatas raídas, me invitan a sentarme y me ponen un vaso de té en la mano. Cabras, burros y caballos pastan a su antojo, adornados todos con hilos y cintas de colores. Todo es risa, todo es sol. Hoy solo hay tiempo para la fiesta, para recibir un nuevo año y soñar con ese día en que la vida se entregue sin odio, sin represión, sin injusticia. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-4073662947561489549?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/4073662947561489549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=4073662947561489549' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/4073662947561489549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/4073662947561489549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/nauruz.html' title='Nauruz'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqCoD34xDI/AAAAAAAAAH8/CWfKrN-sTUE/s72-c/IMG_5211.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-5540855047138071853</id><published>2010-08-17T11:53:00.004+02:00</published><updated>2010-08-17T14:35:19.411+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siria'/><title type='text'>La mezquita omeya</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Esa mezcla apabullante de credos y culturas, esa amplia amalgama de estilos artísticos, materiales y técnicas que es Siria, se combinan, se entrelazan, se complementan como en ningún otro sitio, en la gran mezquita omeya de Damasco. Lugar sagrado para todos los que han habitado allí desde tiempos remotos, fue templo al dios Hadad, señor del cielo y de la lluvia entre los arameos, templo a Júpiter bajo la égida romana, basílica de San Juan Bautista en tiempos bizantinos. El edificio que ahora se visita data del siglo VIII e.c., cuando el califa omeya Al Walid, ordenó su construcción sobre la iglesia que todavía utilizaba la comunidad cristiana de Damasco.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqBWZ_SerI/AAAAAAAAAH0/hWFdOF33Bws/s1600/IMG_4054.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqBWZ_SerI/AAAAAAAAAH0/hWFdOF33Bws/s200/IMG_4054.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Comenzamos a caminar por el bazar de la hamidiya, una calle empedrada que desde la época romana conducía al templo de Jupiter y que ahora es un popular mercado del centro de la ciudad. En los diferentes almacenes se exhiben elegantes joyas, velos y alfombras, mientras que los vendedores ambulantes, apostados a ambos lados de la calle, derraman sobre sábanas y mantas cualquier variedad de baratijas chinas. Es una calle vital, desbordante de gente que se pasea en familia comiendo tradicionales helados de pistacho y almendras. La calle desemboca en una amplia explanada en donde se pueden ver, en primer plano, los restos de las colosales columnas que alguna vez dieron entrada al templo romano. Los vendedores se agolpan de las columnas ofreciendo ejemplares del Corán, rosarios, incienso. En frente, colosal, reposa la imponente mezquita. Tres minaretes la coronan, cada uno siguiendo un estilo arquitectónico diferente: uno de ellos es conocido como el minarete de Jesús y es leyenda que el día del juicio, desde allí mismo, bajará el nazareno a impartir justicia entre los mortales. No se trata en modo alguno de apostasía. Jesús es uno de los veinticinco profetas mencionados en el Corán y los musulmanes lo tienen en gran estima. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="float: left; margin-right: 1em; text-align: left;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGppwqcG6RI/AAAAAAAAAHM/C-WBhlM78vU/s1600/Bild+273.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; margin-bottom: 1em; margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGppwqcG6RI/AAAAAAAAAHM/C-WBhlM78vU/s200/Bild+273.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Adentro de la mezquita, el espectáculo es indescriptible. La sala de abluciones, un patio enorme de más de cincuenta metros por veinte de ancho, está rodeado por paredes decoradas en su totalidad por mosaicos de colores. En uno de los costados se aprecia la imagen de un Damasco antiguo, el curso del Barada dejándose llevar bajo puentes blancos, serpenteando a orillas de casas altas de piedra y árboles en los que cuelgan frutos frondosos. Muchas de las columnas que hoy en día sostienen las bóvedas exteriores del edificio pertenecieron en su época al antiguo templo romano y están rematadas en su cima por elaborados frisos, pero otras están hechas en mármol con variados mosaicos incrustados a la piedra.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es viernes en la mañana, antes de la oración del medio día y la mezquita está llena a reventar. Casi todas las mujeres visten de negro, andan en grupos cargando niños o se sientan en grupos a lo largo de los espaciosos corredores que rodean el patio central. Ulemas impecablemente vestidos pasean sus enormes turbantes con aire docto mientras dirigen a los grupos de peregrinos iraníes que se agolpan en torno a la entrada del recinto sagrado en donde reposan los restos de la cabeza del Imam Hussein, nieto del profeta Muhammad y una de las principales figuras del Islam chií. Adentro, el féretro está recubierto con tela verde y con letras grabadas en hilos blancos y brillantes. Los fieles se agolpan en torno suyo, tocan los barrotes que los separan del mártir, insertan billetes y monedas, oran o lloran en silencio frente a uno de los íconos más emblemáticos de su fe. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De pronto, la llamada a la oración se expande como una mansa lluvia desde los tres minaretes. Algunos se acercan a la pila de abluciones, otros buscan un lugar apropiado para extender su alfombra en dirección a la Mecca y comienzan a orar. Contrario a lo que cabría pensarse, no hay silencio. Mientras un piadoso se arrodilla repitiendo entre murmullos alguna azora del Corán, familias enteras comen frutas entre risas y los niños persiguen ruidosas pelotas de colores. Un anciano ciego repite sin cesar el nombre de Alá y lleva la cuenta con un hermoso rosario de piedra verde. Una anciana descansa a su lado con la mirada perdida. A su lado, algunas monedas brillan sobre un pequeño pañuelo cuidadosamente dispuesto en el suelo. En el otro extremo del patio, un grupo de mujeres escucha a un hombre de barba larga que habla y gesticula moviendo el dedo índice, amenazante. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adentro, en el edificio central que fue erigido sobre la antigua iglesia de San Juan Bautista, se lleva a cabo la jutba, el sermón semanal del Imam a los fieles. La totalidad del inmenso recinto está sostenido por columnas de mármol e iluminado por lámparas de cristal. Hombres de todas las edades y condiciones escuchan sentados o de rodillas las palabras del Imam, un anciano de barba blanca y turbante rojo y blanco que exhorta a los fieles, desde su alto estrado en la parte más alta del minbar, a recordar a Dios, a practicar la tolerancia, a la compasión, a la concordia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-5540855047138071853?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/5540855047138071853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=5540855047138071853' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5540855047138071853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5540855047138071853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/la-mezquita-omeya.html' title='La mezquita omeya'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqBWZ_SerI/AAAAAAAAAH0/hWFdOF33Bws/s72-c/IMG_4054.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-1857692670835485710</id><published>2010-08-17T11:49:00.005+02:00</published><updated>2010-08-17T14:47:18.471+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siria'/><title type='text'>Palmira</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpnFJ2auWI/AAAAAAAAAG8/OdCPPiYGNrE/s1600/68.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpnFJ2auWI/AAAAAAAAAG8/OdCPPiYGNrE/s200/68.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Llegamos a la cima de la colina poco antes del atardecer. Las ruinas de la antigua ciudad se veían a lo lejos como desordenadas piezas de un enorme y derrumbado edificio. Las columnas de piedra que, vistas de cerca aparecían abigarradas y monumentales, no eran desde allí más que liniecillas blancas esbozadas apenas sobre la árida superficie del valle. A nuestro alrededor, una cadena de montañas rocosas se alzaba, su contorno desdibujado por las lentas sombras de la tarde. Tras ellas, a lo lejos, la inacabable inmensidad del primer desierto, tierras desoladas de gente, pero pobladas de historias de las primeras civilizaciones del mundo. Sentíamos desde allí los trajinados vientos que asolaron a caldeos, asirios y babilonios, imaginábamos las inhóspitas vastedades que ya lo habían visto todo antes de que Palmira fuera ciudad y el centro comercial más importante al Este del imperio romano; salida y llegada de arrogantes caravanas, ciudad de excesos olvidados, de la que ahora solo quedan ruinas salpicadas por inconstantes manchas de palmeras y verdes pinos, el milagro que imprimen las aguas subterráneas en esta geografía salvaje e incolora. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqD2EumHKI/AAAAAAAAAIE/rAg2AiQIK2I/s1600/IMG_4040.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqD2EumHKI/AAAAAAAAAIE/rAg2AiQIK2I/s200/IMG_4040.JPG" width="150" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Palmira nos mira impasible desde su lecho yerto, sus viejas piedras soportando erguidas el paso a la vez ufano e infantil de los hombres y sus gestas. Ha visto tanto que ya no se ocupa del paso del tiempo. Presenció inconmovible las luchas infecundas de romanos y partos, de seléucidas y bizantinos, todos buscando en vano el control de este puerto encallado en la vastedad de un océano de arena, esta encrucijada de imperios, hogar de curiosos sincretismos religiosos, siempre entre oriente y occidente, a medio camino entre la locura y la demencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde aquí, a esta hora de la tarde, es fácil dejarse llevar por la imaginación y reinventar a la reina Zenobia, mujer cuya belleza era, al parecer, tan solo inferior a su agudeza e ingenio militar,cuyas conquistas alcanzaron las fronteras del mismo Egipto, la líder que supo mantener a raya las huestes romanas&amp;nbsp;antes de caer finalmente derrotada&amp;nbsp;. Nada de eso ha&amp;nbsp;perdurado. Desde la cima de esta pequeña colina, imaginando no lejos de aquí el cauce del Éufrates, de cara a esta región que dio comienzo a lo que hoy llamamos historia y que hoy no es más que un elocuente silencio, nos golpea con una fuerza especial la certeza de lo fugaz y accidental de nuestro paso por el mundo, de lo irrisorias que son nuestras empresas y preocupaciones. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cae la noche y bajamos de la colina. Encontramos a unos pastores que regresan a casa guiando a sus ovejas y nos invitan a tomar té. Hablamos de la vida del campo, de las vicisitudes del clima, de la inveterada generosidad de los animales. Son gente humilde: trabajan la tierra bajo el sol y en la noche duermen cansados después de una cena modesta al calor del fuego. Sin embargo, algo en sus palabras, nos permitió intuir que comprenden mejor esa esencia elemental que le es tan esquiva al hombre moderno. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-1857692670835485710?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/1857692670835485710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=1857692670835485710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/1857692670835485710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/1857692670835485710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/palmira.html' title='Palmira'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpnFJ2auWI/AAAAAAAAAG8/OdCPPiYGNrE/s72-c/68.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-6996833172975832379</id><published>2010-08-17T11:44:00.003+02:00</published><updated>2010-08-17T15:02:05.155+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siria'/><title type='text'>De Damasco a Meca</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqIG0DunYI/AAAAAAAAAIM/N91aBslqzGI/s1600/Bild+270.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqIG0DunYI/AAAAAAAAAIM/N91aBslqzGI/s200/Bild+270.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Sentado en la cima del monte Kassium, Muhammad, el profeta del Islam, observó extasiado los jardines del Ghouta, aquel oasis de ensueño que a los primeros musulmanes se les antojó como la premonición misma del jardín del edén, y decidió no bajar a la ciudad.&amp;nbsp;Sabía que a los hombres no les está dado&amp;nbsp;entrar al paraíso&amp;nbsp;más de una vez y decidió esperar hasta el día de su muerte. Y es que Damasco es un jardín que parece florecer milagrosamente frente a un desierto que lame constantemente sus orillas con delicadas ráfagas de arena. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lejos de allí, a casi mil cuatrocientos kilómetros en dirección al Sur, atravesando el desierto, se llega al lugar más sagrado de los musulmanes: la ciudad de Meca, en la Arabia de la dinastía Saud. Allí reposa la Kaaba, la estructura cúbica que para los musulmanes simboliza el centro del mundo y el polo espiritual de su fe. Por siglos, la gran caravana que salía cada año de Damasco, llevaba a los peregrinos luego de cuarenta días de fatigosa travesía, a los lugares santos que los musulmanes deben visitar por lo menos una vez en la vida. Gentes del Este y del Oeste, turcos y árabes, kurdos, tayikos, persas y uzbekos, se daban cita en Damasco para abastecerse y ultimar los detalles en las semanas previas al gran viaje. El clamor de tantas y tan variadas lenguas nunca logró sorprender a esta ciudad, acostumbrada desde siempre a ser un cruce de caminos. Asirios, babilonios, griegos y romanos trasegaron antes estas tierras que hasta hoy conservan los restos de sus imperios y conquistas. Ese crepitar de gentes y culturas, esa variedad de razas y colores adquiere una dimensión casi tangible cuando se camina por la ciudad vieja, en donde todavía se aprecian, a grandes rasgos, los trazados de la ciudad romana sobre los que se superpone el intrincado urbanismo de la urbe musulmana. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp9zoYkDKI/AAAAAAAAAHs/19LNGuSuIvA/s1600/pilgrimage.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGp9zoYkDKI/AAAAAAAAAHs/19LNGuSuIvA/s200/pilgrimage.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Cada año, la caravana salía de la ciudad acompañada de gran pompa y festejos. Encabezaba el enorme desfile de peregrinos un palanquín de madera, conocido con el nombre de Mahmal, el cual iba cargado por un camello finamente ataviado, y cuya finalidad consistía en cargar una copia enorme del Corán como símbolo de la unidad entre el poder civil y religioso en el Islam. El carácter sagrado de la travesía no impedía que a cada momento los viajeros corrieran peligro de ser atacados por pandillas de bandidos. Por eso, las caravanas contaban con un nutrido cuerpo de vigilancia que se encargaba de la seguridad de los peregrinos, además de la de los jueces, notarios, médicos, cocineros y demás oficiales que acompañaban a la comitiva. Era una especie de ciudad en movimiento que, motivada por la fe, se arrastraba penosamente por las inhóspitas tierras del Hijaz, avanzando lentamente en las noches y acampando en los días en cercanías a los oasis que se sucedían a lo largo del camino. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La caravana llegó a su fin cuando en 1908, luego de ocho años de construcción, los oficiales del imperio otomano terminaron la construcción del ferrocarril que uniría a las ciudades de Damasco y Medina. La línea férrea seguía, según el deseo expreso de su ingeniero, la misma ruta que durante siglos trasegaron millones de peregrinos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-6996833172975832379?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/6996833172975832379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=6996833172975832379' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6996833172975832379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/6996833172975832379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/de-damasco-meca.html' title='De Damasco a Meca'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGqIG0DunYI/AAAAAAAAAIM/N91aBslqzGI/s72-c/Bild+270.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-5288544880705150699</id><published>2010-08-17T11:42:00.004+02:00</published><updated>2010-08-17T12:20:04.489+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siria'/><title type='text'>Bosra</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpiEsplj_I/AAAAAAAAAG0/gn0O9OT8K7g/s1600/IMG_3970.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" ox="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpiEsplj_I/AAAAAAAAAG0/gn0O9OT8K7g/s200/IMG_3970.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Hay algo mágico en la pequeña ciudad de Bosra, algo que escapa a primera vista y que va más allá del encanto que guarda su teatro romano, emblema de la ciudad y uno de los mejor preservados de la antigüedad. En el siglo XII, Saladino construyó a su alrededor altas murallas para defender a la ciudad de los cruzados y que, desde lejos, hacen pensar que en lugar de un teatro se trata de una impenetrable fortaleza para vigilar la extensa y verde sabana que rodea al pueblo. Su interior, sin embargo, está casi intacto y permite sumergirse de lleno en los fastuosos días del imperio de los césares. Desde sus altas gradas vuelven a resonar, hoy como siempre, los versos adustos de los personajes en las tragedias de Séneca, el eco de las risas que despertaban en el público las comedias de Plauto. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez fuera del teatro y superado el estupor inicial, una segunda mirada permite adentrarse en los restos de la antigua ciudad romana, un entramado completo de calles y edificios que hoy en día siguen siendo habitados por los lugareños. Construidas en negro basalto, perdidas entre sus callejuelas y medio carcomidas por la maleza, se encuentran edificaciones de una importancia histórica singular, como la mezquita de Omar, a la que se llega bajando por el cardo, poco después de los antiguos baños romanos, una de las más antiguas del mundo y de las pocas que aún conservan el trazado original que seguían las primeras mezquitas del Islam. Un poco más al Este, se hallan las ruinas del monasterio cristiano en donde, según la leyenda, un monje de nombre Bahira reveló a Muhammad su futura misión como profeta de la religión de Alá. Estas reliquias se alzan confusas en medio de la urbe, entremezcladas con las viviendas de gente humilde, de las que salen niños sonrientes pidiendo dulces o lápices. En eso radica el discreto encanto de Bosra: una pequeña aldea que ha sabido vivir sin alterar su pasado. Estas antiguas piedras les pertenecen y lo saben, pero durante siglos las han habitado con una reverencia que sólo poseen quienes tienen perfecta conciencia de su valor y del lugar que ellas ocupan en la historia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-5288544880705150699?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/5288544880705150699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=5288544880705150699' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5288544880705150699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5288544880705150699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/bosra.html' title='Bosra'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpiEsplj_I/AAAAAAAAAG0/gn0O9OT8K7g/s72-c/IMG_3970.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-3177224750097440343</id><published>2010-08-17T11:36:00.001+02:00</published><updated>2010-08-17T12:48:32.794+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Siria'/><title type='text'>Sayyeda Ruqayya</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El mausoleo de Sayyyida Ruqayya en la ciudad vieja de Damasco es quizá uno de los monumentos más hermosos del Islam chií en Siria. Fue construido hace poco con fondos de la comunidad chía, siguiendo los trazos de la suntuosa arquitectura iraní. Ruqayya era la hija menor de Hussein, el hijo de Ali y nieto del profeta, que murió luego de llegar a Damasco después de la calamitosa derrota de las fuerzas leales a su padre a manos del naciente ejército omeya. Al igual que su padre, su memoria tiene un especial significado para todos los seguidores de la chía. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpojTy7dJI/AAAAAAAAAHE/d5vkopaF-gE/s1600/IMG_5596.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpojTy7dJI/AAAAAAAAAHE/d5vkopaF-gE/s320/IMG_5596.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En los muros exteriores, azulejos con fragmentos del Corán escritos en blanca caligrafía nasj, (una de las más utilizadas en mezquitas y mausoleos), contrastan con el color turquesa de la cerámica del fondo. El domo, blanco y dorado se adivina achatado y robusto a lo lejos. Adentro, el panorama es sobrecogedor. Los techos están adornados en su totalidad por fragmentos de vidrio y espejos, todo en una delicada mezcla de tonos de azules, blancos y dorados. En las esquinas y en las bóvedas, brillantes muqarnas se adhieren a las paredes en dirección a la cúpula intensificando el tránsito a la noción de espacio divino. La luz de las lámparas se refleja en los cristales creando los más enrevesados juegos de luces e impregnándolo todo de un aura sagrada y lumínica. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la nave izquierda del templo está la tumba de Ruqayya. Los fieles se congregan, las mujeres de un lado, los hombres del otro, separados en todo momento por una alta cortina. El féretro es grande, con la superficie hecha de oro y plata. En los barrotes, también de plata, la gente amarra pequeñas cintas de tela verde, el color sagrado del Islam, para suplicar la intercesión benefactora de la mártir. Una luz verde ilumina el interior del féretro. Arriba, en el techo, una gran cúpula se alza majestuosa sobre la tumba. Los fieles tocan la tumba y se acarician luego el pecho y la cara, seguros de alcanzar con ello la baraka, o bendición de la mártir. Muchos leen copias del Corán que están disponibles en pequeñas repisas dispuestas en varios lugares de la mezquita, otros toman pequeñas lozas de arcilla sobre las cuales ponen la cabeza en el momento de la oración, pero en todos, sin excepción, hay un aire de solemnidad y de respeto que no es fácil encontrar en otros lugares. Es la luz de la fe, ese fuego interno que los lleva por momentos más allá de ellos mismos y los sumerge en un verdadero entusiasmo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-3177224750097440343?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/3177224750097440343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=3177224750097440343' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3177224750097440343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3177224750097440343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/08/sayyeda-ruqayya.html' title='Sayyeda Ruqayya'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGpojTy7dJI/AAAAAAAAAHE/d5vkopaF-gE/s72-c/IMG_5596.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-858198808152026085</id><published>2010-03-08T00:47:00.004+02:00</published><updated>2010-03-08T00:55:13.736+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='India'/><title type='text'>Puja en los ghatts</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5QutcmUcuI/AAAAAAAAAFM/8CDhS5keOV0/s1600-h/52.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="199" kt="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5QutcmUcuI/AAAAAAAAAFM/8CDhS5keOV0/s200/52.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las tardes, antes del último sol, la gente se aglomera en los ghatts, escalinatas coloridas que bajan hasta las orillas del Ganges, en donde los fieles hacen sus ceremonias rituales al río. Pequeños platos trenzados con hojas y adornados con flores llevan una pequeña vela encendida y un palillo de incienso que va dejando a su paso un hálito gris y difuso. La gente los deja ir, corriente abajo, como ofrenda. Entonces el río, vestido de flores, recibe las plegarias de los fieles a Shiva, dios del tridente dorado, señor de la de la destrucción, lingam de la fertilidad, perpetuador el ciclo de la vida, conductor del ritmo del cosmos, principio de cuya fuente emerge el Ganges sagrado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los platitos de las ofrendas incendian por momentos el cauce del río y se van perdiendo lentamente en su vientre como chispazos de luz en el vacío. Arriba, una luna casi llena emerge amarilla tras las montañas cercanas y observa en silencio la llegada de la noche. Un grupo de niños, las cabezas rasuradas, los rostros morenos, llega al ghatt vistiendo kurtas amarillas sobre unos pantalones blancos y se sienta en torno a una pira de fuego que poco antes, un sacerdote de largas trenzas se ha encargado de encender. Alrededor se congregan los fieles. Ancianas de rostros brillantes cantan himnos shivaítas, un joven vestido de blanco pasa extático por entre los asistentes levantando los brazos y batiendo palmas al ritmo del rezo. El sacerdote empieza a cantar y veo a mi alrededor el rostro emocionado de los fieles. Una mujer de sonrisa rebosante canta con los ojos cerrados, algunos niños juegan en el río y salpican de agua a los viejos que los miran con ternura. De pronto, un policía emerge de en medio de la multitud con un niño en brazos. Se arrodilla junto al río, moja con sus aguas la cabeza del bebé y se lo entrega luego a la que parece ser su madre. Más allá de la orilla, casi en medio del río, una estructura de cemento sostiene la figura enorme del dios Shiva sentado en posición de loto. Un reflector ilumina su silueta blanca creando un bello contraste con la sombra de río a sus espaldas. Vuelvo la mirada: el sacerdote levanta las manos, los fieles aplauden y cantan como solo pueden hacerlo quienes tienen la certeza de ser escuchados por los dioses.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-858198808152026085?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/858198808152026085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=858198808152026085' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/858198808152026085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/858198808152026085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/03/puja-en-los-ghatts.html' title='Puja en los ghatts'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5QutcmUcuI/AAAAAAAAAFM/8CDhS5keOV0/s72-c/52.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-8046426180732349676</id><published>2010-03-08T00:45:00.002+02:00</published><updated>2010-03-10T13:20:53.978+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='India'/><title type='text'>Benarés</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5QwxKtzrUI/AAAAAAAAAFU/sm7cPK62yB0/s1600-h/IMG_8574.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" kt="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5QwxKtzrUI/AAAAAAAAAFU/sm7cPK62yB0/s200/IMG_8574.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Muchas ciudades se disputan el privilegio de ser los centros urbanos continuamente habitados más antiguos del mundo. Lugares como Jerusalén, Damasco o Alepo, que desde hace más de cinco milenios han sido testigos del constante trasegar de gentes y culturas: pero en ninguna de ellas se respira tan hondo el peso de los años como en Benarés. Y es que quizá no haya otro lugar en el mundo en donde la decrepitud y la muerte se fusionen de manera tan cabal con la belleza y la vida como en esta antiquísima ciudad sagrada para el hinduismo, que se conoce hoy en día con el nombre de Varanasi. Aquí, la sombra de un tiempo mítico refleja en las aguas del Ganges las más variadas formas del hastío. Una esencia anterior al tiempo y a sus gestas emana de los edificios que languidecen a sus orillas. El Ganges mismo, que más al Norte se desgaja furioso atravesando los Himalayas como movido por una fuerza ancestral y primitiva, aquí se derrama apacible por la inagotable sabana, se acopla a ese tedio ancestral, a esa negación de la acción en sí misma, quizá el acto más cercano a lo sagrado. En Benarés, lo hermoso y lo horrendo se superponen en una amalgama perfecta, pues es la suya una sustancia que rebasa los límites de lo bello y abraza gustosa lo contradictorio. Mujeres de negras trenzas extienden al sol una danza de saris de colores, sedas que tapizan intermitentes los excrementos y difuminan por momentos el olor cobrizo de la orina. Feligreses de todos los lugares de la India vienen hasta aquí para quemar a sus muertos y recibir la bendición de la diosa del río, esa que ha visto el esplendor y la decadencia de tantas dinastías, aquella que surge de la larga cabellera del dios Shiva para lavar con sus aguas los pecados de los hombres. Las personas se sumergen en el agua sucia sin prestar atención a la basura que se acumula a orillas de los ghatts, nadan junto al cadáver de alguna vaca muerta, hacen sus abluciones, oran en silencio, lavan su ropa y beben con reverencia de las aguas sagradas e inmundas del río. Pequeños barcos de remos pasan llevando a extranjeros atónitos que quieren fotografiarlo todo. Cerca de los templos, hombres raquíticos y sucios venden flores de colores en improvisadas tiendas. Espantan las moscas con un periódico viejo mientras sostienen en la otra una taza humeante de chai.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciudad adentro, ancianos de mil procedencias deambulan como espectros por callejuelas sucias y enlodadas. Hombres y mujeres, tan viejos como el mundo mismo, que buscan alcanzar el mokhs, la liberación de la incesante cadena de reencarnaciones a la que está sujeta el alma humana, y que, gracias a un privilegio especial de los dioses, obtiene todo aquel que muere en Benarés. Muchos pasan sus días cerca de los ghatts, acostados en viejas esteras de plástico, los hombres fumando en silencio, las mujeres sacándose piojos o haciéndose trenzas entre ellas, todos esperando la morosa llegada de la muerte. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Camino por una pequeña callejuela de casas humildes e intento adivinar la intimidad de los hogares a través de las sombras reflejadas en la penumbra de los zaguanes. Desde uno de ellos una mujer me saluda con una sonrisa. Lleva un velo rosado y de su nariz cuelga un arete redondo y brillante. Sumerge los dedos en un plato de arroz, toma un poco, lo amasa con cuidado y luego lo introduce en la boca de un niño desnudo que está de pie a su lado y me mira con la curiosidad desvergonzada de los niños. Tiene los ojos pintados con Khol para evitar el mal de ojo y un lleva un punto rojo dibujado en medio de la frente. Un poco más adelante, en la misma acera, una anciana de piel morena y sari violeta mira al vacío con ojos arrugados y azules. Es quizá el rostro más triste que he visto en la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-8046426180732349676?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/8046426180732349676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=8046426180732349676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8046426180732349676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8046426180732349676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/03/benares.html' title='Benarés'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5QwxKtzrUI/AAAAAAAAAFU/sm7cPK62yB0/s72-c/IMG_8574.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-7232752406036015632</id><published>2010-03-08T00:43:00.003+02:00</published><updated>2010-03-08T01:37:59.799+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='India'/><title type='text'>Hemkund Sahib</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A 4.300 mts de altura sobre el nivel del mar, al abrigo de los altos nevados de los Himalayas, descansa, frío y sereno, en el lago sagrado de la religión sikh,&amp;nbsp;el templo&amp;nbsp;Hemkund&amp;nbsp;Sahib, donde por largo tiempo vivió el décimo profeta del sikhismo, Guru&amp;nbsp;Gobind Singh. Un escarpado camino de veintitrés kilómetros lleva, cuesta arriba, a través de montañas grises y rocosas que se pierden entre las nubes,&amp;nbsp;hasta el&amp;nbsp;lago sagrado del que se desgajan sonoros arroyuelos. Una hierba clara y escasa se adhiere con fiereza a la superficie de la montaña acentuando el clima de ascetismo y abandono. Familias enteras avanzan penosamente por un rocoso y enlodado sendero, repitiendo oraciones y cantos piadosos como antídoto contra el agotamiento. Mulas y porteros cargan a sus espaldas, en canastas de mimbre, a quienes ya ha vencido el cansancio. Ancianos venerables de barbas largas, turbantes impecables y brillantes dagas se aferran a sus báculos y miran las montañas que se abren a lo lejos, el caudaloso río que horada sus vientres. Casi todos los que suben en peregrinación profesan el sikhismo, pero no es raro ver familias de hindúes en el camino. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Q4Lc5gSfI/AAAAAAAAAFc/QIqFUgspsvk/s1600-h/IMG_8159.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" kt="true" src="http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Q4Lc5gSfI/AAAAAAAAAFc/QIqFUgspsvk/s200/IMG_8159.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando la gente alcanza la cima se acerca reverente a orillas del lago. Los hombres se desnudan y se sumergen en sus heladas aguas para cumplir con los estrictos cánones del ritual. Oran por momentos en el agua helada, luego salen, se visten y se apresuran a refugiarse en el templo contiguo, en donde las cobijas y el canto exaltado de los feligreses devuelve, poco a poco, el color a los cuerpos ateridos. Al fondo del templo, en una estructura rectangular dorada, completamente iluminada y decorada con flores, reposa el libro sagrado de los sikhs, el Guru Grant Sahib, que contiene las enseñanzas de sus diez profetas. Un grupo de personas de una vuelta ceremonial en torno al texto sagrado para recibir luego la bendición del hombre que oficia como sacerdote. Del otro lado del templo las personas oran o conversan, refugiadas del frío bajo una montaña de frazadas. Afuera, en una sencilla tienda de hojalata, un esmerado grupo de voluntarios sirve, sin costo alguno, sopa de fideos y tazas de chai caliente. Empieza a llover. El viento juega con las&amp;nbsp;cintas doradas&amp;nbsp;que se extienden&amp;nbsp;entre la explanada&amp;nbsp;y el templo. Las nubes cubren con su niebla los blancos nevados.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-7232752406036015632?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/7232752406036015632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=7232752406036015632' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7232752406036015632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7232752406036015632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/03/hemd-kund-sahib.html' title='Hemkund Sahib'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Q4Lc5gSfI/AAAAAAAAAFc/QIqFUgspsvk/s72-c/IMG_8159.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-8336472078047319011</id><published>2010-03-08T00:41:00.003+02:00</published><updated>2010-03-08T01:46:50.774+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='India'/><title type='text'>Haridwar</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Q6vtbVRRI/AAAAAAAAAFk/omAWG7kyYVA/s1600-h/IMG_8234.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" kt="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Q6vtbVRRI/AAAAAAAAAFk/omAWG7kyYVA/s200/IMG_8234.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un turbante naranja raído. Un anciano de pelo ensortijado y barba entrecana sentado en cuclillas. A su lado reposan un viejo bastón y una cacerola sucia. Más allá, unos jóvenes vestidos con camisetas y pantalonetas naranja pasan tocando inmensos tambores y cantando himnos a Shiva. Cargan grandes y complicadas estructuras hechas de bambú y que adornan con cintas doradas, con flores de plástico e imágenes de Shiva o de Hanuman, el dios mono. Cada año, en el mes de Julio, los peregrinos se dan cita en la ciudad de Haridwar, en el Norte de la India, a orillas del Ganges, para bañarse en sus aguas sagradas. Miles de personas inundan entonces las calles de la ciudad en una inacabable procesión que dura el mes entero. Olas desaforadas de gente, toda vestida naranja, ora a orillas del Ganges ondulante y amarillo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vendedores de lentejas o garbanzos apilan sus puestos a la vera del río. Hombres aletargados pasan el sopor del día a la sombra de árboles de ramas generosas. En la otra orilla, un templo asoma su cúpula roja por entre los árboles. Niños desnudos se lanzan riendo al río y se dejan llevar por la corriente. Una vaca husmea en una pila de desperdicios ennegrecidos por el barro. De repente, el cielo se ennegrece. Las nubes llegan con un viento furioso que apaga los ruidos cotidianos y seduce a las banderas de los templos que empiezan a imitar el baile hipnótico de su vuelo. El cielo, antes azul y despejado, se oscurece. Empieza a llover. Una lluvia férrea, demencial, se apodera de las calles, salpica al río, empapa los árboles. Los adultos corren buscando cobijo en techos cercanos mientras los niños juegan con los perros que ladran rabiosos y alegres en callejuelas inundadas. Es el monzón. La temporada de lluvias que nutre a la India, desde las selvas lúbricas del Sur hasta las hieráticas montañas del Norte y sin el cual la vida en este inmenso país sería impensable. Una lluvia violenta y fugaz que apaga el calor de los días de Julio, que irriga los campos y revitaliza las cosechas adormecidas por el calor inclemente de los meses del verano. Poco después, las nubes se disipan y el sol resurge con renovado vigor. La gente abandona sus refugios y vuelve a las calles anegadas de basura y excrementos. Retornan a la vida interrumpida: al hambre, a la devoción, a la miseria.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-8336472078047319011?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/8336472078047319011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=8336472078047319011' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8336472078047319011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8336472078047319011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/03/haridwar.html' title='Haridwar'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Q6vtbVRRI/AAAAAAAAAFk/omAWG7kyYVA/s72-c/IMG_8234.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-5987405570949118497</id><published>2010-03-08T00:38:00.003+02:00</published><updated>2010-03-08T10:01:42.148+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='India'/><title type='text'>Fatehpur Sikri</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hubo un tiempo en que el imperio mogol dominaba el norte de la India, desde las selvas de Bengala hasta las montañas de Paquistán y extendía su poder hasta las lejanas provincias del Deccan. Un reino poderoso y esplendido que heredó el rico bagaje cultural persa y supo combinarlo con las viejas tradiciones indostánicas. En el ápice de su esplendor cultural, vivió un Sultán sabio y culto, que gobernó rodeado por asesores de diversos orígenes y credos: su nombre era Akbar, “el más grande”, y su extenso reinado de casi cincuenta años es recordado como una de las épocas más brillantes en la historia de la India. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Suvlcc9HI/AAAAAAAAAFs/HpC3OOOWBWs/s1600-h/akbar+y+Chisti.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="155" kt="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Suvlcc9HI/AAAAAAAAAFs/HpC3OOOWBWs/s200/akbar+y+Chisti.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fatehpur Sikri es el nombre de la ciudad real que Akbar construyó, a las afueras de Agra, en el siglo XVI, sobre un promontorio desde donde se alcanza a ver una vasta planicie. Cuenta la leyenda que allí mismo el soberano fue a consultar al sabio sufí Shaij Salim Chisti, quien profetizó el próximo nacimiento de un hijo varón heredero del trono. Poco después nació el niño y Akbar, agradecido, mandó a construir, en el lugar de la profecía, la que por algunos años sería la capital del imperio más poderoso de la India. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo primero que se alcanza a ver en la lejanía, a través de árboles frondosos y distantes, es la fachada de la mezquita, construida en arenisca roja, al mismo estilo de la Jama Masjid en Delhi. Dos altos y blancos minaretes coronan su cielo. La fina caligrafía grabada en la enorme puerta de entrada conmemora las victorias de Akbar en la provincia de Gujarat y da paso a una gran explanada en donde los fieles se amontonan para hacer sus abluciones en la fuente central, caminar por sus corredores o descansar del agotador sol vespertino. Al fondo del patio central de la mezquita está la tumba del famoso santo Chisti, quien todavía hoy es adorado por la población musulmana de la India. Cada año, por el mes de Julio, miles y miles de peregrinos de todo el país llegan hasta aquí con sus peticiones y promesas. Buses vestidos con banderas verdes en los que se lee en letras doradas las palabras sagradas del Corán se agolpan a la entrada del lugar. La gente soporta el calor en silencio y se asoma ansiosa a través de las pequeñas ventanas antes de bajar y emprender caminando el último tramo del trayecto que lleva a la tumba del santo. Los hombres visten de blanco, las mujeres de negro con los rostros cubiertos. Grupos de niños con sombreros blancos ceñidos al cráneo suben por las escalinatas abarrotadas de mendigos que alzan sin convicción sus manos implorantes. Los fieles llegan hasta la tumba que huele a excrementos de murciélago. Rezan en silencio, y dan unas monedas a un sheij que repite una otra vez, con monótono acento, las mismas letanías mientras empuja a la gente para que entre y salga regularmente, para que nadie se quede más de lo debido. Son muchos los peregrinos y en el pequeño recinto no hay espacio para todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-5987405570949118497?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/5987405570949118497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=5987405570949118497' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5987405570949118497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/5987405570949118497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2010/03/fatehpur-sikri.html' title='Fatehpur Sikri'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/S5Suvlcc9HI/AAAAAAAAAFs/HpC3OOOWBWs/s72-c/akbar+y+Chisti.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-1282071279988751149</id><published>2009-09-04T18:28:00.008+02:00</published><updated>2011-10-21T02:35:51.100+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>El verano</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Y-oFr0SV8dg/TqC1dJcmfaI/AAAAAAAAAUc/31uaY_H5c1U/s1600/Cairo+177.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-Y-oFr0SV8dg/TqC1dJcmfaI/AAAAAAAAAUc/31uaY_H5c1U/s320/Cairo+177.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En los días de agosto, cuando el verano alcanza su clímax, el calor&amp;nbsp; abrasa&amp;nbsp;la ciudad y hace el&amp;nbsp;movimiento&amp;nbsp;imposible. La temperatura comienza a&amp;nbsp;caldear&amp;nbsp;desde la mañana y cuando, al medio día, la&amp;nbsp;urbe traspira exhausta, la gente regresa a&amp;nbsp; casa y se deja caer en largas siestas, abandonándose a sueños densos de sudor y polvo.&amp;nbsp;Son momentos en los que sólo cabe el hastío. El sol se yergue en el cielo y apaga el viento con su mudo&amp;nbsp;aliento de fuego.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-lHrejAeGwmI/TqC2owZaTMI/AAAAAAAAAUo/uw0ugnE2lvw/s1600/IMG_9884.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-lHrejAeGwmI/TqC2owZaTMI/AAAAAAAAAUo/uw0ugnE2lvw/s320/IMG_9884.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Tomo el metro a esas horas y padezco el rigor incandescente del clima&amp;nbsp;en medio de una fauna diversa y feroz que se agolpa sudorosa en los vagones cercando puertas y ventanas, oyendo impasible el chillido de los frenos cada que el tren se detiene. A través de los vidrios&amp;nbsp;empolvados veo barrios de tugurios que florecen en medio de la ciudad &amp;nbsp;como jardines marchitos. Niños sucios y joviales asoman sus cabezas desde ventanas diminutas, juegan con palos en callejones inundados de basura o&amp;nbsp;patean con fervor un balón desinflado. Del otro lado está&amp;nbsp;la calle,&amp;nbsp;su avalancha de conductores enceguecidos. Pero más allá, como una visión epifánica,&amp;nbsp;la cadencia minuciosa del Nilo, las felucas lamiendo con su quilla las lentas olas de plata.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-KxZT3eO23HM/TqC5X_LoO5I/AAAAAAAAAU0/sDIvjU35SZM/s1600/IMG_9912.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-KxZT3eO23HM/TqC5X_LoO5I/AAAAAAAAAU0/sDIvjU35SZM/s320/IMG_9912.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Cae la tarde cae cuando la llamada a la oración, a través de altavoces omnipresentes,&amp;nbsp;recuerda por cuarta vez a los fieles&amp;nbsp;sus deberes con Dios.&amp;nbsp;El muecín eleva su canto&amp;nbsp;más allá del bullicio cotidiano y&amp;nbsp;busca alcanzar la gracia divina&amp;nbsp;mediante melodías, en ocasiones delicadas, en otras nasales y rotundas. Paso por una mezquita y veo la fila ordenada de cuerpos inclinados rezando a Alá en la&amp;nbsp;vasta lengua del desierto. Más adelante, una pareja de novios&amp;nbsp; habla a media voz, se pasea de la mano por la rivera del Nilo, perdiéndose entre la multitud que empieza a salir a las calles seducida por un viento fresco que disipa el sopor del día. Familias numerosas llenan los parques, y los jóvenes, riendo a carcajadas,&amp;nbsp;caminan en grupos, fieles a la condición vital y gregaria de su estirpe. Curiosos y turistas, apostados en algún puente,&amp;nbsp;siguen&amp;nbsp;el curso&amp;nbsp;de&amp;nbsp;Nilo, el eco de su corriente&amp;nbsp;en&amp;nbsp;los altos&amp;nbsp;rascacielos. Los coches inundan las calles, sus radios&amp;nbsp;repitiendo, con ensordecedora insistencia, las mismas canciones de moda. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando regreso a casa, poco antes del amanecer, veo como a un mensajero del alba,&amp;nbsp;a un anciano vestido de blanco que pasa en su bicicleta por la callejuela vacía. La bruma tersa de la madrugada emerge del río, restituyendo a los viejos templos y edificios la marcial reverencia que en otro tiempo imponían. Las luces macilentas de los cafés iluminan todavía la silueta de hombres que juegan&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;i&gt;tawla&lt;/i&gt; rodeados por el olor denso y azul del narguile, un humo cansado que tarda en dispersarse&amp;nbsp;y los sumerge en&amp;nbsp;el aura etérea&amp;nbsp;similar al sueño.&amp;nbsp;Las primeras luces de la mañana anuncian&amp;nbsp;lo que llegará con el día: el ruido lejano del tráfico llenando ya&amp;nbsp;las avenidas, las diligentes madrazas con sus huestes de niños memorizando el libro sagrado, la diligencia febril&amp;nbsp;de los trabajadores a cambio de un salario miserable. Comienza el día. El sol se yergue redondo en la distancia.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/SqFBgxdqmzI/AAAAAAAAAEs/zbNiRrvf0bo/s1600-h/Siwa+535.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" lk="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/SqFBgxdqmzI/AAAAAAAAAEs/zbNiRrvf0bo/s320/Siwa+535.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-1282071279988751149?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/1282071279988751149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=1282071279988751149' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/1282071279988751149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/1282071279988751149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/09/el-verano.html' title='El verano'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Y-oFr0SV8dg/TqC1dJcmfaI/AAAAAAAAAUc/31uaY_H5c1U/s72-c/Cairo+177.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-2874928458328883769</id><published>2009-05-28T13:20:00.008+02:00</published><updated>2010-08-17T11:46:25.956+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tanzania'/><title type='text'>Zanzibar</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Sh51r2KhKYI/AAAAAAAAAEc/lH2vl0PGCCA/s1600-h/zanzibar.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340835604242442626" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Sh51r2KhKYI/AAAAAAAAAEc/lH2vl0PGCCA/s200/zanzibar.jpg" style="cursor: hand; float: right; height: 200px; margin: 0px 0px 10px 10px; width: 150px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He imaginado una isla tropical en las costas de África del Este, el centro privilegiado de las rutas comerciales del Océano Índico, la sede espléndida del sultanato omaní. He imaginado sus altas palmeras, los cultivos de clavos, jengibre y canela, la espuma del legendario mar que surcaron los barcos de Simbad y Sandocán. He visto una ciudad de piedra, de casas altas que buscan la risa de las nubes, de callejuelas húmedas y oscuras, de balcones que se tocan entre sí, de ancianos negros vestidos con sombreros de colores que ven llover con ojos enormes y tristes bajo un techo de hojalata. He visto a un grupo de niñas veladas corriendo y gritando en una plaza, el sonido del llamado a la oración tapizando el fondo de sus risas. He visto una iglesia construida sobre lo que fuera alguna vez el mercado de esclavos, el sótano de mazmorras en donde gente hacinada y hambrienta era condenada a un destino atroz por la avaricia de los hombres. He paseado por un mercado magro, escaso de verduras y frutas; naranjas de piel tallada por el cuchillo paciente del vendedor, mazorcas azadas, tamarindo con especias moradas, pescados de vientre abierto exhibidos en una carreta vieja y podrida. Una negra enorme disipa las moscas que se amontonan alrededor de compradores que hunden los pies en un piso de lodo, cáscaras de fruta y vísceras frescas. Una música alegre llueve espesa de una vieja grabadora. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He imaginado el centro de aquella isla mágica, la generosa disposición de sus nubes, la intrincada topografía de un verde lúbrico y frutal, los ornamentados pájaros que sorprenden con su voz y con el viento almidonado de su vuelo. He visto un mar extenso como el cielo, el carnaval de barcos que siguen desde siempre la ordenada ruta del monzón transportando telas y porcelanas de Sind, intrincadas alfombras de Persia, puertas y baúles de Gujarat, sal, sándalo y teca de Abisinia, marfil y esclavos de la tierra de los zang. He imaginado una playa desierta en un atardecer con luna, tomando té de jengibre con mujeres festivas que visten kangas de colores y pasan el tiempo cocinando chapati y pescado para la cena. He jugado a interpretar sus diálogos, imaginando el canto chispeante y sonoro de su lengua, tejiendo historias imposibles con sus risas, dejandome atrapar por su conjuro sensual y divino.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-2874928458328883769?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/2874928458328883769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=2874928458328883769' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/2874928458328883769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/2874928458328883769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/zanzibar_28.html' title='Zanzibar'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Sh51r2KhKYI/AAAAAAAAAEc/lH2vl0PGCCA/s72-c/zanzibar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-4380343561399341184</id><published>2009-05-28T13:18:00.013+02:00</published><updated>2011-10-21T03:15:19.232+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>Cairo</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Sh5z376Hf7I/AAAAAAAAAEM/0oqfdFoy804/s1600-h/Cairo.jpg"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-SXaT5ODarug/TqC-zjL92JI/AAAAAAAAAVA/ZqwFq1VqcCs/s1600/IMG_7781.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-SXaT5ODarug/TqC-zjL92JI/AAAAAAAAAVA/ZqwFq1VqcCs/s320/IMG_7781.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;A menudo, cuando camino por sus calles atestadas de gente o cuando voy en un taxi destartalado que apesta a gasolina, cuando transeúnte, diluido en el calor, constato la desmesurada congestión de sus arterias, la polución y la basura circundante, me pregunto: ¿por qué el Cairo? Pero me basta ver alrededor para entender por qué me gusta vivir en esta ciudad caduca, polvorienta, fascinante. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-v5xAJyQDJVc/TqDAlKPi6CI/AAAAAAAAAVM/xlxtC6VVlIg/s1600/IMG_8321.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/-v5xAJyQDJVc/TqDAlKPi6CI/AAAAAAAAAVM/xlxtC6VVlIg/s320/IMG_8321.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Tantas lenguas se han conjugado en ella a través del tiempo, hay tantas historias abandonadas en sus callejones estrechos. Caminar por el Cairo es perderse en el tiempo, en una intrincada maraña de edificaciones coptas, fatimíes, ayyubíes, mamelucas, otomanas; mezquitas, tumbas y mercados de diferentes épocas se conjugan en las calles impregnándolas de una vejez inmemorial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-GWy2h5Pc5dc/TqDA-pqq7rI/AAAAAAAAAVU/3O3ugD9j9X8/s1600/IMG_8315.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-GWy2h5Pc5dc/TqDA-pqq7rI/AAAAAAAAAVU/3O3ugD9j9X8/s320/IMG_8315.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En el área conocida como el Califa está la imponente mezquita de Ibn Tulún, construida al estilo de la arquitectura abasí de Samarra, una de las pocas edificaciones que se conservan de aquella época dorada del Islam. Cerca de allí están los cementerios fatimíes y mamelucos absorbidos desde hace siglos por la ciudad. Macizas cúpulas de piedra blanca emergen con regularidad por entre la uniforme sucesión de techos ocres de los barrios populares. Se trata de los soberbios mausoleos de poderosos emires y sultanes en los cuales, fragmentos del Corán han sido tallados con delicada caligrafía. Un poco más al norte, en dirección al centro de la ciudad, se llega a los restos descomunales de un acueducto que se extiende desde el Nilo hasta el promontorio en donde Salah al Din ordenó construir la fortaleza que por siglos fue la sede del poder en Egipto.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-UNJrAAHAWWQ/TqDCjw6eeoI/AAAAAAAAAVg/pN9DTUO6Oks/s1600/Old+Cairo+026.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-UNJrAAHAWWQ/TqDCjw6eeoI/AAAAAAAAAVg/pN9DTUO6Oks/s320/Old+Cairo+026.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En la cima de la montaña la mezquita de marmol que Muhammad Ali construyó siguiendo los cánones estéticos de la arquitectura otomana observa la extensión opaca y densa de la urbe, el ejército de minaretes que coronan su cielo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Cairo copto es un barriecito tranquilo de calles estrechas que alberga antiguas construcciones entre las que se cuentan una iglesia griega ortodoxa, una antigua sinagoga en donde a mediados del siglo XX se encontraron la importante biblioteca del Geniza o la mezquita de Ibn al Ass, primer templo construido a Alá en tierras africanas.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-VcMEq8U0zMY/TqDEpr8jBsI/AAAAAAAAAVs/VSg9Bbjr0qM/s1600/Siwa+585.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-VcMEq8U0zMY/TqDEpr8jBsI/AAAAAAAAAVs/VSg9Bbjr0qM/s320/Siwa+585.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La mayoría de las iglesias allí pertenecen al culto cristiano ortodoxo autóctono de Egipto, tan antiguo como el cristianismo mismo. Una iglesia que hunde sus raíces en los antiguos cultos gnósticos y faraónicos que hace gala un rico arte que mezcla estilos autóctonos con otros grecorromanos y bizantinos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el centro de la ciudad los edificios siguen la moda de la arquitectura francesa del siglo XIX. Si se mira con cuidado la delicada ornamentación de las fachadas, se puede ver a las gárgolas, antes impasibles, soportar enloquecidas la marcha sorda de los coches, la naturaleza agreste de los conductores que parecen dominados por un instinto que ignora las más elementales reglas de la cordura. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-5RavIxin4PA/TqDGbTB_qlI/AAAAAAAAAV4/2X2YYoQxQD4/s1600/Siwa+051.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-5RavIxin4PA/TqDGbTB_qlI/AAAAAAAAAV4/2X2YYoQxQD4/s320/Siwa+051.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Pero si los edificios son impactantes, la gente no lo es menos. Una ciudad en la que los hombres usan galabeyas largas y las mujeres se cubren con el velo. Está el negro &lt;i&gt;niqab&lt;/i&gt; que tapa el rostro por completo y sólo permite adivinar la cadencia de unos ojos oscuros. Están las largas mantas blancas que se aferran como alas a la espalda y a los brazos robustos de las matronas. Hay velos que enmarcan el óvalo de rostros infantiles que aún no se acostumbran a los incómodos pliegues de la tela. Sí, hay velos tristes que anulan la risa con negros colores, velos cosidos con tedio que emanan un olor rancio; pero hay también velos ligeros como palomas, telas brillantes que parecen imitar la luz del sol, un festival de colores que se eleva con el viento y corona la cabeza de las jóvenes como un abanico de flores. Hay tantas voces en este intrincado símbolo que utilizan las mujeres musulmanas para afirmar su identidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-KgOqq67fv6c/TqDHLK-3uMI/AAAAAAAAAWA/S16re8xlt6k/s1600/IMG_9860.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-KgOqq67fv6c/TqDHLK-3uMI/AAAAAAAAAWA/S16re8xlt6k/s320/IMG_9860.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;En Cairo, el crepitar de las carretas de madera cargadas de melones o sandías se mezcla con el grito del hombre que compra cosas viejas, con el claxon de un lujoso automóvil anegado en un mar de gente, con las campanitas de los niños que visten bombachas turcas y caminan por las calles vendiendo jugo de dátil. A veces veo por la calle a los hombres de fe, barbas largas sin bigote, rostros adustos y una cicatriz redonda en la frente, al parecer como consecuencia del fervor con que se arrodillan a rezar. Sus esposas visten de negro y caminan con el rostro cubierto cargando a un niño en los hombros, llevando a otro de la mano, siguiendo a su esposo en silencio, en dirección al parque o al río.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-4380343561399341184?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/4380343561399341184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=4380343561399341184' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/4380343561399341184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/4380343561399341184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/cairo.html' title='Cairo'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-SXaT5ODarug/TqC-zjL92JI/AAAAAAAAAVA/ZqwFq1VqcCs/s72-c/IMG_7781.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-3409480065282707526</id><published>2009-05-28T13:16:00.006+02:00</published><updated>2011-10-21T03:17:07.128+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>El río y la luna</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/SqFFQ0brIpI/AAAAAAAAAE0/dPBAIPlRopA/s1600-h/P1000800.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" lk="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/SqFFQ0brIpI/AAAAAAAAAE0/dPBAIPlRopA/s320/P1000800.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Lo primero que sorprende es el río. Una masa colosal en perpetuo movimiento que traspasa el país de sur a norte, cargando en su lecho las aguas que presenciaron el alba de la humanidad primera. Las suaves felucas, pequeños navíos diseñados especialmente para remontar la corriente del Nilo, juegan con sus velas y en su camino, río abajo, se dejan cortejar por el viento. Pero se trata de una corriente rebelde que de cuando en cuando se rehúsa a buscar el mar. Se embarca en una lucha perezosa, secundada por el vigor marino del viento mediterráneo que sopla cada diez días con singular disciplina, como si se tratara de un ritual arcano. Entonces se ve a las aguas zigzaguear y morder el casco de los barcos como culebras salvajes que intentan alcanzar de nuevo el abrigo de las montañas etíopes. El país entero, partido en su centro por esa herida verde que es el Nilo, presencia la lucha estéril de las aguas que se rebelan combativas y de su cansada derrota, del ritmo poderoso del cauce que las conduce a su irremediable destino mediterráneo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero está el río y nada hay que cautive la atención del visitante con tanta fuerza como el compás de su corriente. Pero cuando el hombre se acostumbra a la marea eterna que fluye impasible a sus pies, alza la vista y encuentra la luna. La luna enorme del desierto que inventa cada noche un nuevo color para cautivar a los hombres que se dejan seducir por la vigilia. La lengua árabe cuenta al menos con tres vocablos para nombrar a la luna, pero sólo hasta verla emerger de improviso, en su llena monumentalidad o en su coquetería creciente, se llega a comprender la razón; se trata de una realidad tan compleja, que precisa de nombres diferentes. A su lado, las lunas verdes de las selvas de Yucatán parecen vanas copias, intentos fugaces de alcanzar una grandeza que sólo permite la vacía vastedad del desierto.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-3409480065282707526?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/3409480065282707526/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=3409480065282707526' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3409480065282707526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3409480065282707526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/el-rio-y-la-luna.html' title='El río y la luna'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/SqFFQ0brIpI/AAAAAAAAAE0/dPBAIPlRopA/s72-c/P1000800.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-7706980319581286379</id><published>2009-05-28T13:15:00.004+02:00</published><updated>2011-10-21T03:29:34.472+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>Alejandría</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ante res&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ws2nUOU03zg/TqDJssnT13I/AAAAAAAAAWM/VDdPnVT0PJc/s1600/Cairo+230.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/-ws2nUOU03zg/TqDJssnT13I/AAAAAAAAAWM/VDdPnVT0PJc/s320/Cairo+230.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Tengo sed de ver tus casas carcomidas por el salitre milenario, de escuchar las voces que se filtran por tus arrabales sinuosos, de contemplar a los marineros sacando su pesca vespertina en el puerto, de adivinar en cada esquina la sombra de Durrell o de Cavafis, de imaginar el faro que en su tiempo avizoraran Cleopatra y Herodoto. Tengo sed del calor mediterráneo de tu vientre, ausente de sombra. De tus playas llanas, asediadas por un mar de azules encendidos, de las incontables lunas que han vigilado tus noches desde que Alejandro soñara tus cimientos. Tengo sed de ver tu noche suspendida sobre bandadas de pájaros, pedazos azules&amp;nbsp;de cielo intermitente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;In media res&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-rjk9IrnKEcw/TqDKI5CRywI/AAAAAAAAAWU/huKxOj_nwoM/s1600/Cairo+329.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/-rjk9IrnKEcw/TqDKI5CRywI/AAAAAAAAAWU/huKxOj_nwoM/s320/Cairo+329.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Una sangre añeja se pasea cansada por tus calles. Como si los muertos se negaran a abandonarte, demorándose lánguidos en las aceras de las viejas casas, jugando damas en los cafés&amp;nbsp;mientras ven pasar&amp;nbsp;el ajetreo inútil de los vivos. Lo digo porque veo en los rostros que encuentro de improviso&amp;nbsp;el placer&amp;nbsp;orgulloso de quienes se&amp;nbsp;han acostumbrado&amp;nbsp;a la&amp;nbsp;decadencia milenaria: la mirada exenta de queja, la memoria de la urbe tatuada con tedio en el rostro de los hombres. No prefiero a la ciudad imaginada,&amp;nbsp;ciudad de leyenda que han tallado&amp;nbsp; los libros, voces de otro tiempo que regalan&amp;nbsp;una imagen&amp;nbsp;imprecisa, la vaga memoria de otros días. Ahora prefiero encontrar la ciudad&amp;nbsp;&amp;nbsp;precaria en donde nada permite&amp;nbsp;rastrear la grandeza pasada,&amp;nbsp;prefiero constatar la primavera marina de su brisa, el olor dulzón de los narguiles, el tiempo detenido en la sombra de las calles.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Post res&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-7P6AmvsUS-E/TqDK5K-zsEI/AAAAAAAAAWc/lFHQuzfRBkk/s1600/Cairo+330.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-7P6AmvsUS-E/TqDK5K-zsEI/AAAAAAAAAWc/lFHQuzfRBkk/s320/Cairo+330.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Llevo en la memoria la vieja bahía, tapizada de fachadas descoloridas, la moderna y&amp;nbsp;monumental biblioteca, las olas que pagan su tributo cotidiano en la playa. Vuelve con frecuenda a mi mente la sensación de haber estado en un lugar que ha dejado de creer en&amp;nbsp;el tiempo. Alejandría lo ha vivido todo: el esplendor, la decadencia, el olvido. Se asemeja a esos ancianos cansados que no buscan más que un lugar distante desde el cual observar la miseria de los hombres. Alejandría&amp;nbsp;no exhibe&amp;nbsp;el triste frenesí que viven las urbes modernas. No se afana, tampoco espera. Aferrada a sus costas, observa en silencio y a veces&amp;nbsp;habla con&amp;nbsp;quienes se aventuran por sus calles en las frías madrugadas sin luna.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-7706980319581286379?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/7706980319581286379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=7706980319581286379' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7706980319581286379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7706980319581286379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/alejandria.html' title='Alejandría'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ws2nUOU03zg/TqDJssnT13I/AAAAAAAAAWM/VDdPnVT0PJc/s72-c/Cairo+230.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-8256566375577557879</id><published>2009-05-28T13:13:00.003+02:00</published><updated>2011-10-21T03:48:18.793+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>Ramadán</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-raiw2-7O4h4/TqDPVL7Ka5I/AAAAAAAAAXA/AtyAtnz7EwA/s1600/IMG_9911.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-raiw2-7O4h4/TqDPVL7Ka5I/AAAAAAAAAXA/AtyAtnz7EwA/s320/IMG_9911.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Ramadán es el mes sagrado en el Islam. Durante todo el mes, los musulmanes ayunan desde el alba hasta la llamada a la oración del atardecer. Si algo une a los diferentes países musulmanes, tan variados étnica y culturalmente, es la importancia con que asumen esta fecha. En Egipto, los festejos tradicionales islámicos se mezclan con otros más antiguos de raigambre copta o faraónica. Por eso, todos los egipcios coinciden en afirmar que no hay país que celebre el mes del Ramadán de una manera más original y diferente que Egipto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ramadán es el momento de la fiesta. Las calles se llenan de luces de colores, el trabajo se detiene, las familias se reúnen a menudo y rara vez se duerme. El ambiente el ligero y jovial. Los jóvenes se ven más alegres y las jóvenes aventuran sonrisas coquetas que ellos reciben, guardan y callan. Callan la lascivia, callan el odio, callan el rencor y la envidia, pues no sólo se privan de comer, beber o fumar durante el día. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las madrugadas se oye pasar a un hombre golpeando un tambor e invitando con gritos a la oración primera. De cuando en cuando debe detenerse porque lo llaman desde la ventana de una casa acomodada para darle algunas monedas. En Ramadán, las expresiones de generosidad se multiplican, pues es bien sabido que todo aquello que de bien hagas durante el mes sagrado, te será devuelto por dos, por diez o incluso por mil, según los cálculos de los más optimistas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decir Ramadán es decir Fanuz, palabra luminosa, que da nombre a las lámparas de colores brillantes que se amontonan en las puertas de los almacenes como si fueran árboles del trópico o flores exóticas sembradas en medio del desierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decir Ramadán es decir montañas de dátiles y de almendras, fanegas de frutas secas, de pistachos y de nueces, parte fundamental del ritual de la ruptura del ayuno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decir Ramadán es ver el hambre y la ansiedad en los rostros de los caminantes en las horas que anteceden al ocaso. Percatarse de la agresividad que las privaciones imponen en el carácter de la gente, del estoico tesón con que soportan el ayuno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decir Ramadán es caminar ante la imponente mezquita de al Azhar, primer centro cultural y académico del mundo musulmán y observar sus espigados minaretes, oír las más dulces voces invitando a la oración, los rostros contritos de la multitud que reza en su interior.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ciudad se transforma y a pesar de las dificultades que impone el hambre, nadie quiere que el mes termine. En ningún otro momento del año está Dios más cerca de los creyentes y ellos lo saben. En sus rostros se adivina un brillo diferente, esa particular fuerza en la mirada que otorga el contacto con lo divino.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-8256566375577557879?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/8256566375577557879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=8256566375577557879' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8256566375577557879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/8256566375577557879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/ramadan.html' title='Ramadán'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-raiw2-7O4h4/TqDPVL7Ka5I/AAAAAAAAAXA/AtyAtnz7EwA/s72-c/IMG_9911.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-2585115318318140977</id><published>2009-05-28T13:12:00.006+02:00</published><updated>2011-10-21T03:36:58.735+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>La mezquita de Hussein</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-rAbjrKo6ejE/TqDMnW-WDuI/AAAAAAAAAWo/cTNjF4c3l9c/s1600/Siwa+128.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-rAbjrKo6ejE/TqDMnW-WDuI/AAAAAAAAAWo/cTNjF4c3l9c/s400/Siwa+128.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La mezquita de Hussein, el hijo martirizado del Califa ‘Ali, es una de las más importantes y monumentales de Egipto. Al oír el llamado a la oración de la tarde, la romería de fieles se agolpa en las puertas, se quita los zapatos e ingresa a un lugar que se diferencia de nuestras iglesias en el bullicio y la vitalidad que en el mundo musulmán tiene el espacio sagrado. En la puerta de la mezquita, un anciano ciego reparte almizcle a cambio de unas monedas. Adentro, algunos hombres duermen en las esquinas mientras otros leen el Corán o escuchan hablar a alguien sobre la interpretación de los hechos del Profeta. Otros comen, charlan y ríen. De repente, un alma caritativa llega con una bolsa llena de camisas de algodón para reglar. Las deposita en el piso e inmediatamente, una horda de manos se amontona en torno suyo. Los hombres discuten y se pelean a gritos pero el altercado no molesta en lo absoluto a quienes se dedican a ejercicios más espirituales. Al lado del grupo enardecido, un anciano reza fervorosamente con un escapulario. Arriba los ventiladores se mueven acompasados y resaltan intermitentemente la belleza de lámparas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A través de una pequeña puerta ubicada a un costado de la nave central de la mezquita, se accede a una pequeña habitación en donde al parecer descansan algunos restos del mutilado cuerpo del mártir Hussein. Al preguntar por el contenido del féretro algunos me dijeron que era la cabeza, otros la mano, los menos optimistas, sólo un dedo. Poco importa. El ataúd que se aprecia en la pequeña sala es enorme y está ricamente decorado con incrustaciones de plata. Los fieles se acercan y rezan con fervor o lanzan pequeñas ofrendas en agradecimiento por los favores recibidos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-2585115318318140977?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/2585115318318140977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=2585115318318140977' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/2585115318318140977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/2585115318318140977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/la-mezquita.html' title='La mezquita de Hussein'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-rAbjrKo6ejE/TqDMnW-WDuI/AAAAAAAAAWo/cTNjF4c3l9c/s72-c/Siwa+128.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-520537221659915055</id><published>2009-05-28T13:10:00.007+02:00</published><updated>2011-10-21T03:43:41.852+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Egipto'/><title type='text'>El Nilo</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-LRQvW6QmKq8/TqDOO3QvK8I/AAAAAAAAAW0/a11H5nkR_7k/s1600/P1000612.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/-LRQvW6QmKq8/TqDOO3QvK8I/AAAAAAAAAW0/a11H5nkR_7k/s400/P1000612.JPG" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El Nilo traspasa la ciudad de sur a norte y a sus orillas se aferra la ciudad temerosa del desierto. Por siglos sus habitantes han utilizado un elaborado sistema de canales que gana puñados de tierra de cultivo a las yermas extensiones que le rodean. En ese fértil corredor que sigue las sinuosidades del río, en esos diez metros tapizados de palmeras y de huertos, vive el hombre. Construye sus casas, trabaja la tierra, engendra a sus hijos, muere. El frío del invierno golpea el dorso pelado de las rocas en la intemperie pero no alcanza con la misma intensidad los remansos de agua que se alzan a la vera del río. Los árboles se sacuden al viento y regalan el sonido de su cobijo en las tardes de verano. &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque en Cairo, quizá más que en cualquier otro lugar, la ciudad es el río que la habita, que delimita sus alcances, que dibuja a su antojo los contornos de la urbe. Antes de que el Nilo fuera dominado por la fuerza aplastante del ingenio humano, su curso cambiaba con entera libertad y con él la disposición de la ciudad entera, que no tenía otra alternativa a la de acoplarse a su ritmo caprichoso. Pero la enorme represa que Nasser construyó en los sesenta con capital soviético y con las ganancias del recién nacionalizado canal de Suez, apaciguó la furia de sus aguas y reguló la irrigación de los cultivos a lo largo de todo el país. Ahora, las aguas domesticadas avanzan y reflejan a su paso la imagen nítida de los altos rascacielos. No volvieron a verse los cocodrilos que antes llegaban al Delta en busca de comida.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-520537221659915055?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/520537221659915055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=520537221659915055' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/520537221659915055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/520537221659915055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2009/05/el-nilo.html' title='El Nilo'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-LRQvW6QmKq8/TqDOO3QvK8I/AAAAAAAAAW0/a11H5nkR_7k/s72-c/P1000612.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-7112049663735210407</id><published>2007-05-07T10:32:00.002+02:00</published><updated>2010-03-08T10:06:42.669+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='México'/><title type='text'>Chiapas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una atmósfera taciturna envuelve al estado más meridional de la república mexicana. Atravesado por selvas ingentes y montañas abruptas, la afirmación de la individualidad se hace aquí un ejercicio imposible. Todo es tan monumental, tan vasto, que los dioses otorgan la neblina en las tierras más altas para aliviar a los hombres la visión del infinito. Su manto cubre las distancias y baña los sembradíos de maíz que se extienden a lo largo de la carretera. Pero su abrazo puede ser letal. Si llegara a desbordarse sumiría los campos en una nada blanca. Por eso se siembra el maíz: para sostener la franja vital que separa a los hombres de los dioses.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los maizales se yerguen perezosos. Como si la búsqueda del sol fuera una meta harto alcanzada. Una tarea milenaria que comenzara a cansarles. La distancia que los separa les ha obligado a gestar el sol en sí mismas. Astros diminutos abrazan el corazón de la mazorca y se hacen savia que nutre la sangre primera. El maíz, origen del hombre en la cosmogonía maya, cobija los valles, se hunde en las montañas, soporta el peso de la niebla, delimita la frontera entre la realidad y los sueños.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7pA3D6a_I/AAAAAAAAAAc/YreB3nD6-ZY/s1600-h/Chiapas.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061739232200649714" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7pA3D6a_I/AAAAAAAAAAc/YreB3nD6-ZY/s200/Chiapas.jpg" style="cursor: hand; float: right; margin: 0px 0px 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El cañón del Sumidero es un parque natural ubicado a doce kilómetros de la capital del estado, Tuxla de Gutiérrez. Es una gran depresión surcada por un río verde que roba su color a las tierras altas y arrulla el murmullo de los peces en las noches del valle. Las paredes que se elevan a ambos lados del río pueden alcanzar, en ocasiones, hasta un kilómetro de altura. Una vez allí es imposible no sufrir una sensación de opresión y de encierro, de pequeñez, de abandono. Los ocasionales cocodrilos que toman el sol en las riberas no ayudan a mitigar el fantasma de la soledad. Tampoco los monos que chillan ocasionalmente para constatar su desolada existencia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La leyenda cuenta que a la llegada de los españoles, los indígenas de la región prefirieron lanzarse vivos al río desde las alturas del cañón antes que someterse al invasor. Es difícil concebir una imagen más desgarradora: cientos de cuerpos cayendo al vacío. Los gritos dispersos, las ofrendas rituales, el susurro de las oraciones finales, el caudal del agua arrastrando el recuerdo de su raza para siempre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El cristianismo ha logrado implantarse con dificultad en la compleja mitología maya. Visitar la iglesia del pueblo de San Juan Chamula, cerca de San Cristóbal de las Casas da constancia de ello. Lo primero que sorprende es la cantidad de cirios encendidos a las imágenes de santos ubicados en los costados de la iglesia. Hojas de pino regadas por el suelo reemplazan las bancas tradicionales. Los feligreses se sientan en el suelo y rezan en lengua tzotzil al santo de su devoción. Entre tanto, toman gaseosas para inducir eructos que alejan a los malos espíritus. Detrás del altar la imagen de san Juan Bautista ocupa el lugar principal. Jesús está a su lado, un poco más abajo. Nadie supo explicarnos la razón de tan singular desplazamiento. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La iglesia de Santo Domingo en San Cristóbal de las Casas muestra también los rasgos de este sincretismo. Su fachada empieza a ser restaurada por primera vez después de siglos de soportar implantes y aditamentos. Poco a poco la labor paciente de los arquitectos descubre los contornos de los diseños primeros. El jaguar, animal sagrado para los mayas, abre de nuevo sus fauces, ocultas durante siglos por la melena de los leones imperiales. Retazos de Cuculcán, la serpiente emplumada, comienzan a evidenciarse debajo de las aparentes sirenas. Son símbolos vitales de una cultura que intentó ser silenciada pero que ha permanecido en los ritos de las gentes y ahora vuelve a hablar con la voz recia de las piedras. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7oi3D6a-I/AAAAAAAAAAU/Px6ejV4vn6k/s1600-h/Chiapas2.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061738716804574178" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7oi3D6a-I/AAAAAAAAAAU/Px6ejV4vn6k/s200/Chiapas2.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las ruinas de Palenque se erigen en medio de una selva monumental. Se trata de una de las ciudades más importantes del período clásico, cuando los mayas dominaban una parte importante de Mesoamérica. La dificultad que impone un terreno tan húmedo y tupido resalta los logros arquitectónicos de esta urbe llena de edificios colosales que parecieran emerger de la nada. Las estelas conservadas (monolitos enormes en los que escribían los hechos notables y los nombres de los gobernantes), destacan por su laboriosidad y armonía. La escritura maya fija en la piedra rostros de animales, figuras geométricas y complejas abstracciones. El resultado es impactante. Cientos de figuras cuentan la historia de un pueblo que alcanzó un desarrollo sin par en el mundo americano. A quienes ignoramos cómo descifrarlo, nos conmueve la precisión y la delicadeza de sus formas, la tenacidad y belleza con que fijaron su historia en el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-7112049663735210407?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/7112049663735210407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=7112049663735210407' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7112049663735210407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/7112049663735210407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2007/05/chiapas.html' title='Chiapas'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7pA3D6a_I/AAAAAAAAAAc/YreB3nD6-ZY/s72-c/Chiapas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-3205563946701672970</id><published>2007-05-07T10:30:00.001+02:00</published><updated>2010-03-08T10:07:15.593+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='México'/><title type='text'>Oaxaca</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Oaxaca se abre al mundo en medio de un valle que se regala generoso al cielo. Las primeras montañas se extienden mesuradas en la distancia guardando una cierta compostura ancestral. Ocultan con su tapiz las demenciales alturas que se elevan a lo lejos. Su terca simetría pareciera haber sido labrada por pueblos de otros tiempos, pulida con esmero en un intento fútil por suavizar el entorno. Lejos allá los altos picos que horadan las nubes y fraguan las tempestades del Pacífico. Lejos allá los abismos ululantes, las cascadas raudas, las selvas vaporosas, el mar. Acá, el valle apacigua el alma y otorga la posibilidad de una vida al abrigo del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero la naturaleza se revela ante la calma de aquellas laderas pardas. Las nubes, cansadas de cielo, imitan las más abigarradas formas de la tierra. Se derraman como espejismos premonitorios de un mundo contiguo, de una vorágine que amenaza romper un letargo con empeño cultivado. De la tierra emergen cactus con una furia por siglos represada. Metáforas de la lava ingente que hierve en sus entrañas, desuella los suelos rocosos y estalla en el aire petrificando las más variadas formas del fuego. Largos tallos solitarios adornados con flores cimeras, ramas circulares que desbordan la superficie de los tallos, anchas hojas que lamen el suelo con sus lenguas de púas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El valle descansa en medio de una geografía turbia, cuna de más de una docena de etnias. Zapotecos, mixtecos, mazatecos, mijes, chinantecos y triquis, entre otros, han poblado por siglos el área con la geografía más variada de México. Resistieron como pocos el avance omnívoro de la conquista española pero con el tiempo la población fue diezmada, el grito silenciado, la honra macerada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fueron los monjes dominicos los primeros en llevar la fe de Cristo a estos pueblos. La majestuosa iglesia de Santo Domingo y el monasterio contiguo reflejan el ardor y el compromiso de los misioneros católicos con su dios. Una fe apasionada que alentaba grandes empresas pero que impedía, a su vez, comprender las creencias del otro. Las piedras enormes que sostienen la estructura afirman una terca voluntad de permanencia. Los retablos interiores, recubiertos de oro y cuadros gigantes imponen una magnificencia seductora, la propaganda eficaz que promovía al nuevo dios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero la cultura popular se resiste a la imposición arbitraria de rituales ajenos. Los asume y adapta a su modo. Fiestas como el día de muertos o la Guelaguetza, evidencian la permanencia de ciertos valores y costumbres prehispánicas. Esta última, a pesar de ser una elaboración posterior (mediados del siglo XX), guarda ecos del folklore de otros tiempos. Cada año los diferentes pueblos oaxaqueños se dan cita para exhibir sus danzas tradicionales. La ciudad se viste con los más variados atuendos y baila al ritmo de los tambores, ebria con el gemido chillón de las trompetas. Cada región explota allí su singularidad, su derecho a existir, su particular manera de concebir lo bello. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizá es el mercado el lugar que mejor define a Oaxaca. El visitante pasea sus ojos por los bultos rebosantes de hojas de Jamaica, de saltamontes tostados, de cacahuates y chiles festivos. Las bolas trenzadas de quesillo contrastan con los moles oscuros, mezclas aromáticas adobadas con chocolate y un sinfín de especias. Las botellas de mezcal se suceden en estanterías inagotables. Gusanos, alacranes y hasta serpientes descansan en el fondo. Su veneno afirma el sabor del licor y da fuerza a quien lo bebe. Por todas partes pasan las mujeres vistiendo sus huipiles. Batas blancas adornadas con tonos vivos y figuras variadas que identifican su etnia. Se les puede ver en grupos, bandadas de colores que roban su destello a las frutas y a las flores. Sonrisas diáfanas, ojos rasgados y enormes. Una diversidad jovial que hace pensar en el sabor del paraíso. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7qIHD6bBI/AAAAAAAAAAs/WgQiNHo4hAk/s1600-h/Oaxaca2.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061740456266329106" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7qIHD6bBI/AAAAAAAAAAs/WgQiNHo4hAk/s200/Oaxaca2.jpg" style="cursor: hand; float: right; margin: 0px 0px 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero no todo es alegría, encanto, belleza. Oaxaca es uno de los estados más pobres del país y sus gobernantes han sido acusados por muchos años de corrupción y malversación de fondos. Desde junio de 2006, un grupo de profesores y líderes sindicales representantes de diversas regiones del Estado, se tomaron el zócalo de la ciudad para exigir una reforma sustancial en la asignación del gasto público y la renuncia del gobernador del Estado, Ulises Ruiz. Se hacen llamar APPO, (asociación popular de los pueblos de Oaxaca). Sus peticiones no han sido escuchadas. El gobierno en cambio, envió hace poco a la policía federal con el fin de neutralizar las protestas y reestablecer la normalidad en la ciudad. Pero el pueblo oaxaqueño se resiste a ceder. Los enfrentamientos se recrudecen cada día y la situación parece no tener salida. Se trata, no obstante, de peticiones justas de un pueblo cansado de ser explotado. Benito Juárez, presidente mexicano en el siglo XIX y uno de los principales líderes del país a lo largo de su historia, luchó por la equidad social y la reivindicación de los indígenas mexicanos. Él mismo era un indígena zapoteco nacido en Oaxaca y comprendió como pocos la necesidad de una política de estado justa e inclusiva. El respeto al derecho ajeno es la paz, es quizá su frase más famosa. Hasta los niños más pequeños la saben de memoria. Sin embargo, el gobierno actual parece haberla olvidado. La represión puede neutralizar las explosiones más evidentes de descontento, pero jamás apaciguará a un pueblo cansado de esperar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-3205563946701672970?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/3205563946701672970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=3205563946701672970' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3205563946701672970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/3205563946701672970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2007/05/oaxaca.html' title='Oaxaca'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7qIHD6bBI/AAAAAAAAAAs/WgQiNHo4hAk/s72-c/Oaxaca2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2478782441490752379.post-4596690466741024556</id><published>2007-01-01T16:40:00.004+02:00</published><updated>2010-08-22T19:17:55.945+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marruecos'/><title type='text'>Marruecos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La gente&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es preciso comenzar con la gente. En Marruecos, la gente lo es todo. La magnificencia agotadora de los museos le es ajena. Los hay, claro está, pero se trata de elementos foráneos, piezas raras que encajan con dificultad en la atmósfera de las ciudades. Aquí lo más importante está en las calles. Cada transeúnte lleva consigo una impronta, una marca propia, un sello que lo distingue de los demás. Ayuda a la gran variedad de caracteres un mestizaje labrado con paciencia, a fuerza de haber sido siempre Marruecos un cruce de caminos. Infinidad de pueblos de los más diversos orígenes se congregan en la puerta de entrada al Mediterráneo: desde los beréberes, milenarios habitantes del país, hasta los árabes, que llegaron como un tornado desde el Este, pasando por los esclavos traídos desde los más hondo del continente, los judíos expulsados o refugiados de la barbarie cristiana, y todo tipo de paria, de forajido o desterrado se han dado cita en este lugar dando forma a una diversidad física enorme.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aquí todo es sorpresa, encanto, repulsión. El anciano ciego que camina dando tumbos y golpeando con su báculo a todo el que se le atraviesa, mientras recita, con monótona insistencia, un versículo del Corán; la voz afectada, los sonidos altisonantes, la mirada perdida. La mujer beréber que, envuelta en sus mantas, deja adivinar tan sólo los ojos más azules que es posible imaginar y unos tatuajes en el rostro que la identifican como una mujer casada y advierten al caminante para que se abstenga de dirigirle la palabra. Las figuras altas y encorvadas, adornadas en su cenit con turbantes de colores vivos y brillantes que imitan los colores de las flores, y dejan entrever tan solo unos ojos adormecidos por el tedio. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj726HD6bHI/AAAAAAAAABc/TIVVqpLCc9s/s1600-h/medinatiendas16.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061754509399321714" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj726HD6bHI/AAAAAAAAABc/TIVVqpLCc9s/s200/medinatiendas16.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;Las barbas largas que se adhieren a los rostros, bajan lánguidas hasta tocar los pechos ajados por el sol. Los sombreros cosidos con lanas de colores, ceñidos al cráneo como una prolongación de estos últimos, ornamentada y festiva. Las batas largas, de un blanco impoluto, que dan un aire docto a los hombres maduros y regalan prestancia a los jóvenes más imberbes, caminando juntas, como una procesión de espectros, en dirección a la mezquita o a la madraza. Las sandalias de puntas elevadas, regalo estilístico del lejano Afganistán, ejemplo claro del placer de los persas por la gracilidad de las formas y la tenaz insistencia con que buscan el cielo. Las carretas de frutas que avanzan perezosas por las calles tortuosas y ofrecen higos, melones, sandías, las más variadas clases de dátiles y aceitunas, abriéndose paso entre la multitud que atesta las calles al caer la tarde, cuando el calor se hace soportable. Las jóvenes de todos los colores posibles, que dejan su velo en casa y exhiben sus cabelleras con el mismo orgullo y desenfado con que mueven sus caderas. Los rostros adustos, pulidos por el sol y la arena, que miran desde los cafés en mesas coronadas por teteras de plata llenas de un té de menta que les ayuda a mitigar el paso de los días y las noches, inmutables. Las peleas callejeras, llenas de insultos, de gritos, de amenazas, carentes de golpes, de sangre, de agresividad; una suerte de gimnasia verbal que reafirma la masculinidad de los hombres demasiado cansados para entregarse al viejo ejercicio de los puños. El sonido seco, brusco, de una lengua ajena, que no logra aún ser descifrada, pero que, por lo mismo, nos permite concentrarnos en la cadencia de sus notas, en la variación de su ritmo, en el énfasis de sus frases. Los abrazos, las frases prefijadas, los besos de saludo, las explosiones súbitas de júbilo, las largas risotadas opacadas por la música que sale de las tiendas, que inunda las calles, contagia a los caminantes que en cualquier momento se vuelven danzantes y se entregan dóciles al ritmo que imponen los parlantes ensordecedores. Todo esto, pálido reflejo del espectáculo diario que ofrecen las calles en Marruecos. Ciudades vivas, frustradas, soñadoras, anhelantes, reprimidas, vibrantes, locuaces, densas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La espera.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Marruecos es un país que espera. Es un país detenido en la modorra de una siesta perpetua, de un tedio que adormece a las ciudades desde el momento mismo en que el sol comienza a fulminarlas con crudeza. Sus hombres, sentados en las mesas de los cafés, ¡cuántos cafés!, gastan el tiempo en silencio, mirando a la gente pasar, fumando un cigarrillo. Las mujeres caminan en grupo, apresurándose en las puertas de las casas, adentrándose en un mundo vedado para los hombres; las voces y sonidos que se filtran por las ventanas y otorgan otra faceta del hastío, detrás de las cortinas, del otro lado, allá donde se escuchan las risas y los susurros. La espera se yergue en los ojos de los caminantes, en las conversaciones de sus gentes, en la modulación de sus palabras. Una espera labrada por el tedio y la esperanza. Es una espera de dos caras, que revela el anhelo y la inocencia, pero que, al tiempo, dibuja rostros habituados al cambio, ahítos de los avatares de la historia. Ojos insondables que denigran del movimiento, de la voluntad, del deseo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El recuento que Ibn Jaldún hace de los reinos e imperios, pretendidos y reales, la ambición de sultanes y visires, que ha hecho de África del norte un territorio tan cambiante, tan inestable, tiene una lógica interna que permite, incluso, predecir los sucesos que ocuparán el futuro. Ese tipo de certeza es perceptible en la manera particular de esperar que puede apreciarse en algunos marroquíes. Es el tipo de mirada que descansa en los objetos sin tocarlos. Mirada fugaz, etérea, que no se adueña de lo que ve. Mirada adiestrada en imágenes del pasado que regalan una forma plausible del porvenir. Esa mirada no espera, solamente está. Es la mirada de aquel que evita lo contingente a fuerza de saber el inevitable destino de toda empresa humana.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La llamada a la oración.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7vGHD6bDI/AAAAAAAAAA8/ebBLAi8nsUo/s1600-h/muezin1.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061745919464729650" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7vGHD6bDI/AAAAAAAAAA8/ebBLAi8nsUo/s200/muezin1.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cada ciudad se hace dueña de una particular manera de llamar a la oración. Algunas se esfuerzan porque sus voces salgan lentas y fluyan perezosas a través del megáfono. Otras prefieren el tono marcial, el canto brusco, la voz cortada que achica las palabras y les otorga la música del tambor. Hay ciudades que juegan con las palabras. Encojen unas y alargan otras sin seguir una lógica determinada, conforme a la voluntad y el ánimo del cantor. Voces cambiantes que regalan la altura de los minaretes y refrescan el llanto de los niños en las tardes de estío. Son ciudades que ríen con la misma facilidad con que lloran. Ciudades caprichosas que se asemejan a las muchachitas malcriadas. Ciudades para quienes la risa y el llanto son tan sólo expresiones distintas de las mismas emociones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay ciudades, en cambio, en las que Alá es el único sonido diáfano en medio de una verborrea incomprensible, de una retahíla de ruidos roncos. Ciudades rectas de corazón pero cortas de palabras. Ciudades que dan la vida por una causa, por cualquier causa, pero jamás otorgan una explicación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay ciudades en las que el canto imita aquello más próximo y cotidiano. Ciudades en las que sobra la imaginación por ser la realidad más vasta y compleja que las leyendas de los hombres o los sueños de los niños. Ciudades en las que la mezquita canta a Alá con el llanto de las cabras, el mugido recio de las vacas, el idioma incomprensible de las bestias, más caro, quizá, a los oídos de Dios.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay ciudades de montaña en donde el aire no conoce más que el aliento afilado de los acantilados, la voluptuosidad del viento que pule con el tiempo la faz de las rocas. Ciudades en donde nada es suave. Todo es parco, fuerte, claro. Ciudades que esconden la ternura bajo el disfraz de la aspereza. Su canto lo revela. Arropa con un candor sutil a sus gentes. Las cubre y las unge con su tenor lenitivo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es el canto de las ciudades que se filtra por las calles estrechas, por los socos atestados y encuentra su hálito en los altos minaretes. Regalan su voz primera en las madrugadas. Horas oscuras que nada más conocen el paso afelpado del gato, la plegaria de los hombres de Dios, el abrazo de los amantes furtivos. Pero su voz alcanza su más estilizado aliento bajo el sopor de la tarde, cuando las gentes reposan bajo los techos de las casas y el sol es la única presencia fija en el horizonte. La voz de las ciudades se alza entonces solitaria y llena los corredores, las habitaciones de las mujeres, los patios de fuentes secas, las palmeras inmóviles.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Detente caminante y escucha. Son las ciudades que gritan, desde tiempos inmemoriales, esculpen el perfil de sus habitantes y adquieren, con empeño, una voz propia. Un canto curtido por los años, afinado con cuerdas invisibles que atraviesan las calles de las medinas. Arpegios tenues que revelan el carácter de cada lugar, lo dotan de un aura fina, precisa. Son las ciudades que reclaman sus rostros, que los definen en una urdimbre de sonido y piedra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fès.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Observar a Fès, desde el gran promontorio natural que se yergue al sur del cementerio es como ver a una ciudad hecha de agua, una ciudad que es río y que baja turbulenta en voces encontradas, en historias dispares, en pasado espléndido, en presente decrépito, montaña abajo, con todo su arsenal de casas altas vestidas de ventanas diminutas a través de las cuales la luz no osa aventurarse. Ciudad blanca, cuarteada por el abrazo continuo del sol. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj74CHD6bII/AAAAAAAAABk/TfTVal-Afeg/s1600-h/fes-4.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061755746349902978" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj74CHD6bII/AAAAAAAAABk/TfTVal-Afeg/s200/fes-4.jpg" style="cursor: hand; float: right; margin: 0px 0px 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ciudad de minaretes esbeltos que ofician como mástiles y dirigen la embarcación en su caída perpetua. Pero, al mismo tiempo, la ciudad se revela y se adhiere a la montaña. Se baña en sus aguas pero se resiste a su fluir, extiende sus puentes y calles sobre las salientes de la roca, terca araña que enfrenta los embates de la corriente que pretende borrarla de la geografía de aquel valle abierto y luminoso.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El agua llega a Fès y ahí se hace danza. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj74mnD6bJI/AAAAAAAAABs/Tt4dM1F-qt4/s1600-h/fes-5.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061756373415128210" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj74mnD6bJI/AAAAAAAAABs/Tt4dM1F-qt4/s200/fes-5.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;Baja por las calles cargada de basura, se derrocha en los grifos de las fuentes que nadie se ocupa en cerrar. Lava las aceras en atardeceres mansos en los que el polvo es el único que se aventura más allá de los zaguanes. El agua purifica a Fès en todo momento, pero esta ceremonia de higiene religiosa, más escrupulosa que el ritual de la oración, devora poco a poco a la ciudad, la enajena de sí misma, la hace otra, más limpia, quizá, menos ella.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero la ciudad ruinosa se resiste a perecer. Cada día renace recubierta de una gloria caduca, de una sabiduría pasada, que le permite resistir, digna, el embate constante de la purificación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Habrá un día en que amanezca y aquello que era Fès habrá desaparecido. Sus habitantes se levantarán en la mañana y constatarán sin asombro lo que ya habían previsto. El agua bajará con otra cadencia. Otras músicas adornarán las piedras mustias, los árboles solitarios de las riberas. Fès será un recuerdo. Una ciudad inventada con trazos de memoria y leyenda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Kairouan.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La mezquita de Kairouan encierra tantos misterios como tiene el hombre capacidad para inventarlos. Su historia se bifurca, se multiplica, según el capricho de cada persona. Cada quien la modifica, la expande o la contrae a su antojo. Se trata de un ejercicio de ecústica&lt;a href="http://rikirakiki.spaces.live.com/mmm2006-09-13_01.00/#_ftn1" title=""&gt;[1]&lt;/a&gt;, conseguido a lo largo de siglos de terca labor. Alguien dijo una vez que aquel que llegara a contar la totalidad de columnas que sostienen su cúpula, enloquecería.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su biblioteca llegó a albergar en su momento de mayor extensión algo más de veinte mil volúmenes. Cuántos de ellos persisten hasta ahora es un secreto que sólo algunos logran desvelar. Los cristianos no tienen acceso a la universidad y la ciudad de Fès es tan compacta que apenas puede seguirse el curso de sus muros a lo largo de las callejuelas que la rodean.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Imagino a los viejos ulemas recorriendo con cuidado los pasillos atestados, comprobando con minucia la presencia de cada incunable, acariciando los lomos rugosos de piel de cordero, abriendo sus páginas descuadernadas, consultando las iluminaciones de colores difusos que regalan la historia de reyes depuestos, dinastas oscuros y visires ambiciosos. Borradas sus señas por el tiempo, los rostros anónimos descansan sobre caballos de ojos encendidos, el cuerpo erguido, la espada blandiente, el rostro impertérrito. Buscan en ellos la huella de lo eterno. A través de los rasgos de un pasado cambiante, intentan descifrar el germen de lo permanente. Sus ojos repasan los caracteres tantas veces conocidos, los pasajes memorables, las batallas gloriosas. Imagino la manera particular como la noche entra en los salones, inunda las repisas, se hace más densa, transparente.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7uM3D6bCI/AAAAAAAAAA0/b7E8YmkrPdk/s1600-h/caligraf%C3%ADa.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061744935917218850" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7uM3D6bCI/AAAAAAAAAA0/b7E8YmkrPdk/s200/caligraf%C3%ADa.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es entonces cuando las velas adustas rondan los corredores, roen los estantes, expurgan las páginas decoradas con letras generosas que se expanden con la misma facilidad que se contraen. Los ojos vacilantes, la cera quemada, el polvo que se asienta buscando reencontrar el reposo perdido. Cuando el cansancio adormece la curiosidad y los rumores de la ciudad se hacen murmullos, regresan en silencio a sus estancias. El día siguiente los aguarda. Otras páginas esperan el abrazo memorioso de sus dedos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Marrakech.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Marrakech amanece a la sombra de montañas que en invierno se ocultan bajo una capa de nieve. Nevados que vigilan en lontananza el paso inclemente de los años, el grito aguerrido de los hombres, las conquistas, la victoria, el lujo, la derrota. Montañas altas que guardan en su seno la sangre de tantos que han muerto por conquistarlas. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj70Y3D6bEI/AAAAAAAAABE/w9f-ZNBwYb8/s1600-h/Marrakech.gif"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061751739145415746" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj70Y3D6bEI/AAAAAAAAABE/w9f-ZNBwYb8/s200/Marrakech.gif" style="cursor: hand; float: right; margin: 0px 0px 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo lo demás es valle. Las planicies se extienden hasta que el ojo y el calor deforman el horizonte. Salvaguardada por los Atlas, la ciudad se yergue segura, al abrigo del desierto. Puerta de entrada al gran Sur, desde allí se emprendieron grandes campañas que intentaron sojuzgar a los pueblos tercos del desierto. Todas estas empresas, de un modo u otro, fracasaron. Pero dejaron su huella. Una impronta que se ve en la fisonomía de las gentes, en el furor encontrado de las voces, en el calor pesado de sus calles. Hay allí un poco de todo y el andar convulso de la ciudad así lo testimonia. Su mercado es el más grande y abigarrado que puede verse en Marruecos. Es, a su vez, el más triste y anónimo. Allí se dan cita los artesanos de las costas de Safi. Sus cerámicas decoradas con motivos diseñados según los caprichos del mar, regalan las voces de las olas, el grito hondo de las gaviotas. Los marroquineros de los pueblos de las montañas con sus hileras interminables de zapatos, de cinturones, de bolsos, siempre iguales. El olor de la piel de cabra inunda las repisas improvisadas a lo largo de la calle. El ruido ronco de las máquinas que moldean el metal. Los hombres de manos negras, acostumbradas al tacto del hierro. Las lámparas exhibidas, orgullosa culminación del oficio. Los vitrales que cuelgan de los techos y regalan nuevas perspectivas del color con cada rayo de luz que se cuela por las tejas. Las alfombras tejidas a mano, desplegadas y enormes dibujan signos mágicos, talismanes beréberes que alejan el mal de ojo al tiempo que visten las paredes. Los ancianos que zurcen con cuidado las jellabas, adornan sus cuellos y mangas con figuras rizadas que imitan la grafía de los noventa y nueve nombres de Alá. Los cuernos de almendra, las donas en miel, los mazapanes que ofrecen las mesas azotadas por la caterva de moscas que el vendedor intenta repeler con movimientos constantes e infructuosos. Los joyeros recelosos que aguardan algún cliente improbable, oscuros en tiendecitas diminutas, en donde esconden tesoros de plata, obras maestras de orfebrería que a nadie enseñan y se contentan con observar al medio día, cuando la luz penetra directamente en el mercado y baña las calles limpias de gente. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj71QnD6bFI/AAAAAAAAABM/YufFWOETMNo/s1600-h/Morocco_Spice_Stall.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061752696923122770" src="http://1.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj71QnD6bFI/AAAAAAAAABM/YufFWOETMNo/s200/Morocco_Spice_Stall.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las farmacias que venden el jabón negro, capaz de aliviar el remordimiento y las esencias naturales que cortan los resfriados y ahuyentan a los malos espíritus.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero la noche regala a Marrakech su don más precioso. Cuando la luna surge detrás del minarete de la Kutubia y el humo de los puestos de comidas que atiborran la plaza de Dja el fna, la ciudad adquiere un tono de irrealidad, un aire festivo y teatral que sumerge al visitante en una vorágine de sensaciones que le impide apreciar con detenimiento lo que sucede a su alrededor. Es entonces cuando la música improvisada de algún grupo callejero oficia como guía y conduce a los incautos en una caravana desenfrenada de olores, ritmos, sabores y texturas. Las altas horas de la madrugada sorprenden a la luna en su cenit. El humo se ha disipado. Los domadores de serpientes, las mujeres que adornan los cuerpos con hena, los cuenteros ambulantes, los vendedores de pócimas, guardan ya sus cosas. Algún músico prolonga la velada con una lenta canción que sale de su mandolín. El silencio se apodera de los momentos perdidos y la noche adquiere su verdadera dimensión. Lejos aún la mañana que descubrirá los restos de lo que ha sido el carnaval, lejos aún el calor del sol que purificará sus pecados nocturnos. Cada día Marrakech aguarda adormilada la llegada de la noche, espera el crepúsculo para vestirse de nuevo de lo que alguna vez fue y deleita, con sus trajes raídos a los visitantes que vienen en busca de esa embriaguez sutil de los sentidos que algunos gustan de llamar Oriente. Marrakech se disfraza cada noche y al hacerlo, alcanza su esencia más pura, esa que se le escapa con la claridad del día; el día claro que embota los sentidos más finos y define con nitidez la naturaleza de las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Sahra.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7pkHD6bAI/AAAAAAAAAAk/dbUAk3dIIw8/s1600-h/Sahara.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061739837791038466" src="http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj7pkHD6bAI/AAAAAAAAAAk/dbUAk3dIIw8/s200/Sahara.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nada hay en el desierto. Nada. Sólo el silencio contempla taciturno el movimiento acompasado de la arena, sus formas caprichosas, las colinas mutables que el viento moldea a su antojo. Alguien dijo una vez, que el desierto sólo puede gustar a los locos o a los profetas. Ambos, es claro, están más cerca de Dios. La deslumbrante monotonía que regala el entorno invita a la reflexión. Pareciera que la brutalidad del paisaje golpeara al hombre y lo obligara a esconderse en sí mismo. El cielo desnudo de nubes dicta la norma, y ésta, mientras el sol dibuja su trayectoria por la bóveda celeste, no es afable. Pero la crudeza de la realidad conquista allí las formas más claras de la belleza. Imperturbada por aditamentos vanos, se regala allí, diáfana. La dimensión del vacío y el vértigo que produce la sensación de infinito, constatan que sólo el desierto es capaz de engendrar profetas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nada hay allí y, sin embargo, el misterio que encierra la ausencia empuja al visitante a extender su visita. La noche llega acompañada de tormentas que se disuelven pronto, dando lugar a una claridad apacible. La oscuridad se instaura en el desierto como una orden marcial; se hace su dueña. Las palabras se enredan en la garganta cuando intentan salir, pero el cuerpo gana en ligereza. Si la luna está presente, dirige la operación y no se emite el menor ruido. Cuando descansa, las estrellas juegan a lo lejos, pero se trata de un juego mudo, casi imperceptible. El desierto se esculpe a sí mismo a fuerza de acumular silencio. Allí, el sonido, es una imposibilidad. Su voz se hila con ausencia y arena. Es una voz suave, un murmullo. Basta callarse para escucharla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llegamos a la aldea a las cuatro de la tarde. El sol todavía abrasaba y pocos se aventuraban a ir más allá del pórtico de sus casas. Algunas mujeres vestidas de blanco caminaban juntas. El ébano de sus rostros resaltaba la blancura de sus prendas. Bajamos del carro. Una muchedumbre de niños se nos acercó con curiosidad. Mientras los saludábamos nos dirigimos a una casa en medio de la villa. Allí nos recibió Muhammad. Es un hombre joven, ancho de brazos aunque no muy alto. Tiene una mirada tranquila y una voz tan suave que es necesario acercársele para escuchar lo que dice. Nos hizo pasar a una habitación en donde, poco después, nos sirvieron té y galletas. Otros jóvenes entraron en la habitación: Abdul Asis, su primo y Rashid, su hermano menor. Eran quienes hablaban francés y los únicos con los que podíamos entablar una conversación. Nos hablaron de sus proyectos, del grupo de música gnawa, de la asociación que crearon para el bienestar del pueblo, del matrimonio que iba a tener lugar aquella noche.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muhammad ocupa casi todo su tiempo entre la música y la educación de los jóvenes de la aldea. Cuando no está tocando con los “pigeons du sable” está en la escuela con los niños. “Invierto todo el tiempo que puedo en su educación. A veces puedo pasar hasta todo un día con ellos. Usualmente son ellos los primeros que se cansan”, dice entre risas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la noche, visitamos a los hombres que iban a contraer matrimonio. Todos estaban vestidos de blanco. Esperaban en una habitación pequeña mientras tomaban el té y comían pastelitos. Sus futuras esposas estaban afuera recibiendo la romería de mujeres que se acercaba a felicitarlas. Sus trajes eran de colores y vestían unos sombreros altos que se bifurcaban a la manera de cuernos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el centro de la plaza un grupo de hombres y mujeres con los rostros velados seguían una danza en la que se adivinaban los rasgos característicos del cortejo. Ambos, separados y divididos en dos filas, se acercaban y alejaban al ritmo de los tambores.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al momento de la cena, las mujeres esperaban, sentadas en alfombras dispuestas en los antejardines de las casas, a que los hombres terminaran su cena para comenzar a comer. Es una tradición que se observa incluso en la cena más cotidiana y que parece no incomodarlas. El ejercicio del feminismo aún no llega a su aldea. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toda la noche la pasamos en medio de la música. La gente se turna para tocar los tambores en honor a los recién casados y los cueros de los tam tams imponen el ritmo de las primeras luces del alba. El día se impone finalmente y los danzantes exhaustos se detienen para descansar. Es necesario dormir porque las bodas duran varios días y es indecoroso abstenerse de celebrar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Imilchil.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay un pueblito en las montañas de los Atlas, a tres horas de distancia de Tinehir, al Sur Este del país, que se llama Imilchil. Es famoso porque a finales de agosto o principios de septiembre se lleva a cabo una feria matrimonial, en la que las mujeres jóvenes llegan de todos los pueblos cercanos para escoger a sus futuros esposos. Hassan, el beduino, nos contó el origen de esta insólita celebración.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Antes existía una rivalidad muy antigua entre dos tribus de la región debido a la escasez de agua y a los problemas para su consecución. Un día, la hija de una de las tribus pidió a su padre permiso para casarse con un joven de la otra tribu, a quien amaba. Tanto el padre de la muchacha como el del joven se negaron a aceptar este matrimonio. Los jóvenes, desesperados, subieron cada uno a una montaña, desde donde comenzaron a llorar sin consuelo. Al cabo de un tiempo, las lágrimas de ambos comenzaron a bajar hasta un valle cercano y formaron un lago inmenso que dotó de agua a la comarca y zanjó las disputas entre las tribus. Los padres, contentos, otorgaron su permiso para el casamiento y los jóvenes pudieron vivir felices por el resto de sus vidas.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj75i3D6bKI/AAAAAAAAAB0/usKdc28HgL8/s1600-h/imilchil.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061757408502246562" src="http://2.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj75i3D6bKI/AAAAAAAAAB0/usKdc28HgL8/s200/imilchil.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El relato es tan sólo el abrebocas y la excusa para que cada año se agolpen allí jóvenes de todos los pueblos circundantes en busca de una pareja. Rostros claros, limpios, joviales, que miran con timidez y deseo. Ya no hay necesidad de llanto. Todos ríen y se buscan mientras bajan por las calles de la mano con sus amigos. La música anuncia el comienzo de la ceremonia. Las mujeres toman la delantera; ahora son ellas las que eligen.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Escritores.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;África guarda en la memoria de las gentes la sensación de lo inhóspito y de lo inagotable. Es el gran continente, que con sus desiertos tantas veces narrados, sus sabanas pobladas por las más variadas especies, sus selvas que guardan las almas de todos sus aventureros, evoca una sensación de inmensidad que sobrecoge al hombre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo aquel que llega hasta allí va en busca de un sueño o intenta borrar un pasado. Cada cual, a su modo, esconde algo que busca olvidar en medio de la exhuberancia inclemente. Aquí se llega para empezar de nuevo. La esperanza, sin embargo, no consuela a quienes fondean en sus costas con el ánimo de quedarse. Se trata más bien de una necesidad animal, de un tedio labrado con mesura en sociedades que se han deshumanizado. Se trata de un grito que pretende constatar la humanidad adormecida, la intuición de una vida latente. O quizá se trata del abrigo que se ofrece en su seno. Hombres de las más oscuras procedencias llegan para evadir el acecho de la justicia o, peor aún, de la conciencia. África ofrece para ellos la última frontera. El lugar donde nada, por fantástico que parezca, deja de ser plausible.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pienso en los escritores que la han morado y en las disímiles razones que los han empujado hasta allí. La imagen que se impone con insistencia es la de Arthur Rimbaud. Abandona todo: en especial las letras. Éstas no han logrado transmitir aquello que lo embarga. Cruza el África en dirección a Adén. ¿Quién es este hombre, en otro tiempo poeta, ahora traficante de armas, siempre fiel a su espíritu iconoclasta, a una necesidad que escapa de lo corriente? ¿Qué empuja a lo salvaje a quien en sus versos denunció el salvajismo endémico de sus compatriotas? La naturaleza es más fuerte que la voluntad y castiga a quien contradice este axioma.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un poco más atrás del genio, se asoma aquel que nunca lo fue, aquel que debió labrar su talento a fuerza de duras jornadas de trabajo, aquel a quien Sartre tildó de idiota y cuyo retrato denuncia un espíritu más dado a la glotonería y los placeres cotidianos que a la reflexión o a la introspección. Gustave Flaubert viajó a Egipto para despejar su mente luego de constatar amargamente que su primera novela era un bodrio. Regresó de allí no sólo con los ambientes para Salambó y La tentación de San Antonio, sino también con una sífilis que lo habría de acompañar por el resto de su vida. Dejó algo allí, pero no regresó vacío. A partir de entonces su escritura cambió y encontró una vía que le permitió, con el tiempo, alcanzar las cimas de su Madame Bovary o Bouvard et Pécuchet.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Albert Camus no huía de nada cuando llegó al África. Aunque por momentos pretendió y creyó haberla olvidado, la soledad que impone el desierto estaba ya de antemano instalada en su alma. Su madre dio a luz un hijo el siete de noviembre de 1913 en la ciudad de Mondovi, Argelia. Camus dejaría su patria por Francia, pero ese vacío iría con él a todos lados. Quizá nadie haya descrito el desierto con la sobriedad con que él lo hizo en los ensayitos titulados el verano. Y es que África estaba en su sangre tanto como en su voz. En él, la arena y el cielo, el silencio y el letargo son la norma. Es posible rastrear el sonido de las olas en las playas de Orán o el ímpetu pausado pero seguro del viento en la cadencia de su prosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Paul Bowles llega a Tánger para quedarse. No son pocos los que afirman que fue su manera de ocultar su nunca aceptada homosexualidad. La ciudad lo abrigó en su seno y le amó como a muchos otros, pero, para él, fue ella siempre única, incomparable. No buscaba Bowles en Tánger más que un rasgo de humanidad y supo encontrarlo en la manera como en ella convivían diariamente la corrupción y la devoción, el vicio y la piedad, el lujo y la miseria. La vida de Bowles es una oda de amor a Tánger, cada rutina perpetuada, un beso robado. Sublimó su amor en Tánger y ella, dicen algunos, supo corresponderle.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se podría decir que el periplo de Elias Canetti es un viaje lingüístico en busca del origen. Su vida no fue otra cosa que un trasegar de lenguas, un cuestionamiento continuo por Su Lengua. Bulgaro, ladino, inglés, francés, hebreo y sobre todo, alemán, son las lenguas por las que el joven Canetti trasegó, inocente en un comienzo, y que desencadenan luego una reflexión continua sobre la lengua y el lenguaje. Pero es su viaje tardío a Marruecos el que determina el encuentro con sus orígenes y con la eterna oralidad, desde siempre olvidada. Su abuelo había sido un judío sefardí que aún hablaba el ladino. Allí, cada esquina evoca su recuerdo, cada cuentero callejero reproduce los gestos y la voz del anciano. Se deja seducir por la potencia que ofrece la poesía de una lengua que ignora, pero que siente íntimamente cerca. Son las voces semíticas que anidan en su pecho y que no hacen distingos de creencias, pues obedecen a un impulso anterior, a la vez humano y divino: la voluntad de nombrar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para Antoine de Saint Exupery, el cielo era el lugar más anhelado. Lejos de los hombres de una época que decía odiar, el cielo lo abrigaba del bullicio necio del mercado. Sólo una cosa rivalizaba con el cielo: el desierto. Y para él, no hubo nunca nada mejor que sobrevolar el Sahra. Era como encontrarse en la frontera entre dos infinitos, atento traductor del diálogo entre dos soledades. La sencillez y profundidad de su prosa atestiguan que fue un atento amanuense. La continuidad del paisaje y la monótona cantinela del motor impusieron en él un tono acompasado y austero. Visitó muchos lugares, desde Rusia hasta la Patagonia argentina, pero siempre tuvo que regresar. El desierto lo llamaba como a pocos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se trata acaso de un hombre o de un dios pagano que irrumpió con toda su fuerza en el mundo de los hombres y que aún ahora, a más de cuarenta años de su muerte, no deja de asombrarnos. Ernest Hemingway lo hizo todo y de la manera en que quiso. Llegó incluso a elegir el día de su muerte. Una fuerza interior que no parecía humana lo empujaba. No era un hombre, era un volcán, se dijo una vez. Y los volcanes no piensan, actúan. Su trashumancia no obedece a otra cosa que a la voluntad expresa de ser pura acción. El pensamiento estorba a quienes conocen de antemano las reglas del juego. Y en África encontró aquello que buscaba. Allá, el verbo actuar se conjuga siempre en presente. Nunca fue más feliz que cuando, al abrigo del mundo, perdido en alguna sabana, jugó a ser hombre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://rikirakiki.spaces.live.com/mmm2006-09-13_01.00/#_ftnref1" title=""&gt;[1]&lt;/a&gt; Por ecústica se entiende un efecto, mezcla de eco y acústica que, además de repetir lo enunciado, lo expande y multiplica.&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2478782441490752379-4596690466741024556?l=mediorientemonos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/feeds/4596690466741024556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2478782441490752379&amp;postID=4596690466741024556' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/4596690466741024556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2478782441490752379/posts/default/4596690466741024556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mediorientemonos.blogspot.com/2007/01/marruecos.html' title='Marruecos'/><author><name>Ricardo Vargas Posada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11586191026662274444</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/TGgymNSJQZI/AAAAAAAAAGU/vsxKna2KBoo/S220/pimps.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_A9qkR20j4eA/Rj726HD6bHI/AAAAAAAAABc/TIVVqpLCc9s/s72-c/medinatiendas16.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
